Internacional

30/01/2026 21:41

Venezuela anuncia una amnistía general para presos políticos y abre un nuevo escenario de transición

Delcy Rodríguez confirmó el envío al Parlamento de una ley de amnistía general para presos políticos, una medida inédita desde 1999 que busca cerrar años de persecución, bajo la mirada atenta de la oposición, los familiares de detenidos y la comunidad internacional.


El escenario político venezolano dio un giro significativo este viernes tras el anuncio de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, de una amnistía general para los presos políticos del país. La funcionaria adelantó que la nueva ley será enviada de inmediato a la Asamblea Nacional y que su aprobación podría concretarse en los próximos días, con el objetivo declarado de “favorecer la convivencia” y abrir una nueva etapa política tras la salida forzada de Nicolás Maduro.

El anuncio se produjo durante un acto en el Tribunal Supremo de Justicia, sin acceso a la prensa, y fue presentado como una decisión consensuada previamente con el propio Maduro. Rodríguez llamó a evitar la violencia y la venganza, y planteó la amnistía como un paso necesario para reconstruir el respeto institucional y social en Venezuela.

La medida podría beneficiar a cientos de presos políticos que aún permanecen encarcelados. Desde el 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses capturaron a Maduro, las excarcelaciones se produjeron de manera gradual y sin transparencia: el chavismo habla de más de 600 liberados, mientras que las organizaciones defensoras de derechos humanos reconocen apenas 302. En la mayoría de los casos, las liberaciones no fueron plenas y mantuvieron a los excarcelados bajo estrictas medidas cautelares, como la prohibición de salir del país o de declarar públicamente.

Según explicó Rodríguez, la futura ley busca amnistiar y borrar las causas judiciales, marcando una diferencia sustancial con los indultos parciales aplicados hasta ahora. No obstante, la iniciativa excluirá delitos considerados graves, como homicidios, narcotráfico y causas penales comunes.

El anuncio se da en un contexto de fuerte presión interna e internacional. Durante años, el chavismo utilizó a los presos políticos como moneda de cambio en negociaciones, logrando liberaciones parciales con la mediación de actores internacionales. En ese proceso, el ex jefe de Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero desempeñó un rol clave, al igual que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el reino de Qatar, mediadores cuyo trabajo fue reconocido públicamente por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.

Desde 1999 no existieron en Venezuela antecedentes de una amnistía general. Solo se registraron indultos puntuales, como el de 2020, cuando Maduro liberó a 110 opositores, entre ellos figuras cercanas a Juan Guaidó. Aquella medida fue duramente cuestionada por la inclusión de presos comunes y personas ya liberadas, lo que debilitó su impacto político y humanitario.

En las últimas semanas, familiares de detenidos y organizaciones civiles intensificaron protestas, vigilias y acampes frente a cárceles y sedes policiales, reclamando una amnistía amplia como condición indispensable para una verdadera transición democrática. “No puede hablarse de transición con cárceles llenas de inocentes”, repitieron referentes sociales y políticos dentro y fuera del país.

La confirmación oficial de una amnistía general abre ahora un nuevo capítulo. Mientras el oficialismo la presenta como un gesto de reconciliación y justicia, la oposición y las víctimas de la represión advierten que el desafío será garantizar que la ley se aplique de manera real, transparente y sin exclusiones arbitrarias. El debate parlamentario que se avecina será clave para determinar si Venezuela logra, finalmente, cerrar uno de los capítulos más oscuros de su historia reciente.


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