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9/02/2026 22:14
Judith Miguel: escribir romance y erotismo para incomodar tabúes Bajada
Abogada de formación y escritora por vocación, Judith Miguel contó en Mesa Chica cómo la lectura temprana, la pandemia y el deseo de explorar vínculos incómodos la llevaron a consolidarse como autora de literatura romántica erótica, con una comunidad de lectoras que crece día a día.
Judith Miguel pasó por Mesa Chica para hablar de su recorrido personal y literario, un camino que comenzó mucho antes de la publicación de sus novelas y que estuvo marcado por la lectura temprana, la escritura postergada y un regreso creativo impulsado por la pandemia.
Nacida en Vallablanca y criada en Buenos Aires, Miguel contó que desde la adolescencia fue una lectora voraz de novelas románticas. A los 13 o 14 años ya leía libros que hoy reconoce como “no aconsejables para esa edad”, influenciada por autoras como la estadounidense Johanna Lindsey, referente del romance histórico en las décadas del 70 y 80. Esa pasión temprana no era casual: a los 15 años, en una tarea escolar, ya había escrito que su sueño era convertirse en autora de novelas románticas.
Sin embargo, la realidad la llevó por otro camino. Estudió Derecho, ejerció la profesión y dejó la escritura en pausa, casi sin notarlo. “No fue consciente”, explicó. Había escrito cuentos y ganado premios, pero la vida adulta fue corriendo la creación a un segundo plano. El punto de quiebre llegó en 2020, durante la pandemia, cuando el home office y el encierro la enfrentaron a la necesidad de reconectar con su costado creativo.
Fue entonces cuando abrió una cuenta de Instagram y comenzó a publicar historias en formato de novela por capítulos diarios. Al principio, los relatos eran más sutiles; con el tiempo, tanto ella como su comunidad ganaron confianza y el erotismo empezó a ocupar un lugar más explícito. “Había mucha pasión en las historias, pero las escenas estaban lavadas. Era incoherente”, reflexionó. Para Miguel, el erotismo forma parte de la vida y, por lo tanto, también debe tener su espacio en la literatura.
Hoy, su público está compuesto mayoritariamente por mujeres de más de 30 y 40 años, lectoras que encuentran en sus textos una forma de hablar de sexualidad, amor y vínculos desde una mirada adulta, lejos de los tabúes. “El sexo y el amor siguen siendo parte de la vida, aunque cambien las formas de vincularse”, sostuvo.
Miguel ya cuenta con cuatro libros publicados. Dos de ellos —Caleidoscopio y Jaque a la reina— salieron bajo sello editorial tradicional, mientras que los otros fueron autopublicados. En Jaque a la reina, propone un vínculo que incomoda: una relación entre una mujer y su ex cuñado. Lejos de buscar el morbo, la autora explicó que le interesa cuestionar la idea de “amor prohibido” y reemplazarla por la de “amores incómodos”. “Si no hay un lazo biológico o una prohibición legal, no es un amor prohibido. Son decisiones que incomodan a otros”, afirmó.
Para Miguel, romantizar lo prohibido muchas veces funciona como excusa para no hacerse cargo de las propias elecciones. Sus novelas, en cambio, ponen el foco en personajes adultos que toman decisiones complejas y deben lidiar con sus consecuencias.
Actualmente, sus libros pueden encontrarse en librerías de todo el país y su comunidad sigue creciendo en Instagram, donde continúa compartiendo historias y construyendo un espacio de lectura sin prejuicios. “La idea es correr el tabú, sobre todo para las mujeres”, concluyó.