Salud

Salud cerebral y prevención: la mirada experta de María Morató en “Mesa Chica”

La licenciada María Morató,  referente en estimulación cognitiva, en su columna en Mesa Chica, y en una profunda charla, abordó un tema que en los últimos días generó gran preocupación: los accidentes cerebrovasculares (ACV), a raíz del caso de la boxeadora argentina “La Locomotora” Olivera. .

El episodio que vivió la deportista, una mujer joven, atlética y con hábitos saludables, sirvió como disparador para hablar sobre los factores de riesgo y, sobre todo, la importancia de la prevención. “Que le haya pasado a alguien como ella, que se cuida tanto, demuestra que nadie está exento. Lo que sí podemos hacer es reducir las posibilidades con buenos hábitos”, afirmó Morató.


Qué es un ACV y cómo se puede prevenir

Morató explicó de manera clara y accesible que un ACV (accidente cerebrovascular) puede ser de tipo isquémico —cuando se obstruye una arteria cerebral, interrumpiendo el flujo de sangre— o hemorrágico, cuando se rompe una arteria y la sangre se derrama en el cerebro. “Ambos casos requieren atención médica urgente”, remarcó.


Los síntomas de alerta pueden incluir:

  • Dolor de cabeza muy fuerte e inusual.
  • Pérdida de orientación o conciencia
  • Dificultades para hablar o moverse.
  • Confusión repentina.


“Ante la duda, es mejor acudir inmediatamente a una guardia. Llegar a tiempo puede cambiar el pronóstico”, enfatizó la especialista.

Factores de riesgo: estrés, antecedentes y hábitos

Uno de los factores silenciosos que más preocupa es el estrés crónico. “Es muy dañino, y cada vez afecta a personas más jóvenes. Lo naturalizamos, pero nos deteriora día a día”, señaló Morató.

También subrayó la importancia de conocer los antecedentes familiares, realizar controles médicos periódicos, cuidar la alimentación, el sueño y mantener una vida activa.


Estimulación cognitiva: el rol clave del cerebro activo

Más allá de la prevención, Morató habló del trabajo posterior a un ACV, especialmente cuando hay secuelas. En este sentido, diferenció el término “rehabilitación” del de estimulación. “No siempre se puede volver al estado anterior. Pero sí se puede trabajar para recuperar la mayor funcionalidad posible. Esa es la meta realista”, explicó.


Además, hizo hincapié en la importancia de mantener el cerebro activo y estimulado a lo largo de la vida. “Leer, socializar, aprender algo nuevo, escribir… todo suma. Un cerebro entrenado antes de un ACV tiene mejores chances de recuperación”, dijo.


Dormir bien también es parte de la salud cerebral


Otro punto destacado fue el descanso. “Dormir entre 7 y 8 horas es clave para reparar el cuerpo y consolidar procesos cognitivos. Las siestas largas no reemplazan el sueño nocturno. Si dormís 3 horas a la noche y una siesta de 2, no es lo mismo. El descanso debe ser de calidad”, advirtió.


Un llamado a la conciencia

La entrevista concluyó con un mensaje esperanzador y claro: aunque no se puede garantizar que un ACV no ocurra, sí se puede hacer mucho para prevenirlo. Y si ocurre, es fundamental actuar rápido, acompañar emocionalmente y trabajar desde la estimulación para recuperar funciones y calidad de vida.


“Estimular el cerebro es una herramienta poderosa, accesible y transformadora. Nunca es tarde para empezar”, cerró Morató.


   
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