Salta

19/03/2025 18:04

Emergencia en Santa Victoria Este: comunidades aisladas piden asistencia urgente

Las inundaciones en Santa Victoria Este, en el departamento Rivadavia, han dejado a varias comunidades aisladas y en estado crítico. La crecida del río Pilcomayo, considerada la segunda más grande después de la de 2018, afectó tanto a familias indígenas como criollas, provocando la pérdida de viviendas, ganado y medios de subsistencia.


En diálogo con Mesa Chica, Marcelo Romero, productor agrícola y miembro de la Mesa de Emergencia, describió la grave situación que atraviesan los pobladores y la necesidad urgente de asistencia. “Muchas familias quedaron aisladas, sin acceso a alimentos ni medicamentos. Hay comunidades enteras donde no se puede llegar por vía terrestre”, advirtió.


La necesidad de un helicóptero y asistencia gubernamental


Desde la Mesa de Emergencia han solicitado insistentemente un helicóptero para llevar insumos esenciales y evacuar a personas en riesgo. Sin embargo, hasta ahora solo han recibido respuestas dilatorias debido a las condiciones climáticas. “Nos dijeron que no se podía volar por la lluvia, pero hoy salió el sol y seguimos esperando”, sostuvo Romero.


La situación es crítica en comunidades como Vertiente Chica y Vertiente de la Costa, donde hay niños sin sus padres y enfermos que necesitan atención médica urgente. “Hay dos niños que quedaron solos porque su madre estaba internada en el hospital de Santa Victoria Este. Ya le dieron el alta, pero no pueden reencontrarse porque el acceso está cortado”, explicó.


Evacuaciones y solidaridad en medio del desastre


A pesar de la falta de apoyo estatal, las evacuaciones han sido posibles gracias al esfuerzo conjunto de organizaciones criollas, comunidades indígenas y personal municipal. “Logramos sacar a muchas familias con lo poco que teníamos. Ayer evacuamos a una pareja de ancianos que había quedado atrapada en su casa tras el desborde del agua”, relató Romero.


Exigen la presencia del Gobierno Nacional


Si bien la provincia ha enviado asistencia en forma de alimentos y plásticos para refugios temporales, Romero remarcó la ausencia total de funcionarios nacionales en la zona. “Necesitamos que bajen los ministros del Gobierno Nacional, que se reúnan con el intendente, con los ministros provinciales y con las organizaciones de base. Hay que trabajar seriamente en defensivos para evitar que esto vuelva a pasar”, exigió.


El panorama sigue siendo incierto para las familias damnificadas, que claman por una respuesta inmediata. Mientras el agua comienza a descender en algunas zonas, la falta de acceso sigue siendo el principal obstáculo para la ayuda humanitaria. “No podemos esperar más. La gente necesita comida, medicamentos y seguridad. Es hora de que el Estado esté presente”, concluyó Romero.



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