La Feria del Libro de Salta llega con casi 500 propuestas recibidas, invitados especiales y actividades que van mucho más allá de la lectura. Miguel Dallacaminá anticipó en DATASA la participación de Narda Lepes y Lucrecia Martel, además de una programación que incluye cine, música, juegos y misterio.

Hace años que al libro le vienen anunciando la muerte. Primero fue la televisión, después internet, más tarde las redes sociales y ahora la inteligencia artificial. Sin embargo, el libro sigue ahí, bastante menos dispuesto a desaparecer de lo que algunos pronosticaban.

Y en Salta hay números que llaman la atención.

Durante una entrevista en Margaritas a los Chanchos, el subsecretario de Gestión Cultural, Miguel Dallacaminá, reveló que la convocatoria para la nueva edición de la Feria del Libro recibió casi 500 propuestas, entre presentaciones, actividades y solicitudes de espacios de venta.

La feria se desarrollará durante cinco días en la Usina Cultural, con una programación que combina literatura, gastronomía, cine, música, danza y experiencias participativas.

En Salta se escribe más, pero se imprimen menos ejemplares

Uno de los datos más interesantes que compartió Dallacaminá tiene que ver con la producción editorial.

Según explicó, entre una edición y otra de la feria se recibieron alrededor de 140 propuestas de presentación de novedades editoriales.

Para el funcionario, esto refleja una producción literaria activa y una creciente diversidad de autores y temáticas.

Pero también existe una transformación económica: se publican más títulos, aunque con tiradas cada vez más pequeñas.

Es decir, hay más personas escribiendo y más editoriales, pero cada libro llega al mercado con una cantidad menor de ejemplares.

El fenómeno plantea un escenario particular para la industria editorial, que busca sostenerse en medio de cambios tecnológicos y nuevas formas de consumo cultural.

Narda Lepes llega con libros, cocina y productores salteños

Una de las invitadas destacadas será Narda Lepes, quien participará el domingo por la noche.

Además de presentar sus libros de cocina, la propuesta incluirá un encuentro con productores locales y un espacio con frutas, verduras y alimentos característicos de Salta.

La intención, explicó Dallacaminá, es que la cocinera pueda conocer esos productos y conversar directamente con quienes los elaboran o comercializan.

Una manera de llevar la conversación gastronómica más allá de las recetas y acercarla a la producción regional.

Lucrecia Martel presentará su libro en Salta

Otra de las presencias anunciadas es la cineasta salteña Lucrecia Martel, quien participará el lunes 12 de octubre, Día del Respeto a la Diversidad Cultural.

Martel presentará una publicación que ya había dado a conocer en otras provincias, pero que todavía no había presentado en Salta, según explicó el funcionario.

La entrevista no precisó el título del libro, por lo que ese dato queda pendiente de confirmación.

Bingo literario, búsqueda del tesoro y una noche de misterio

La feria también buscará atraer a quienes no suelen acercarse a una presentación tradicional.

Entre las actividades anunciadas aparecen un bingo literario, una búsqueda del tesoro vinculada con los libros y una propuesta de literatura y misterio a cargo de Necrotour, prevista para el sábado por la noche.

A eso se sumarán cine, música, danza y otras expresiones artísticas.

Dallacaminá explicó que la intención es entender el libro como una puerta de entrada a diferentes disciplinas y conocimientos, y no limitar la feria exclusivamente a la literatura o la poesía.

Cinco días para encontrarse con los libros

La Feria del Libro mantendrá su sede en la Usina Cultural de Salta y una duración de cinco días.

La programación completa, con actividades y horarios, puede consultarse en el sitio de la Secretaría de Cultura de Salta.

En tiempos en los que todo parece competir por unos segundos de atención, la feria propone algo bastante distinto: detenerse, recorrer, descubrir autores y conversar alrededor de los libros.

Porque, por ahora, el libro no solamente se resiste a morir: en Salta sigue encontrando gente dispuesta a escribirlo.