Una familia de cuatro ejemplares fue reintroducida en el Gran Parque Iberá luego de más de ocho años de trabajo. Es la primera vez que se recupera en Argentina una especie extinta localmente.
Argentina concretó un hecho histórico en materia de conservación ambiental con la liberación de una familia de nutrias gigantes en el Gran Parque Iberá, en la provincia de Corrientes. Se trata del regreso de una especie que había desaparecido del país hace casi 40 años.
Los ejemplares liberados son Nima y Coco, una pareja reproductora, junto a sus crías Pirú y Kyra, nacidas en noviembre de 2024. La última vez que se había registrado la presencia de esta especie en territorio argentino fue en 1986.
El proceso de reintroducción demandó más de ocho años de trabajo articulado entre organismos nacionales e internacionales. Desde 2023, la pareja adulta fue preparada en un recinto de presuelta dentro del Parque Nacional Iberá, donde desarrollaron habilidades fundamentales como la pesca, el comportamiento territorial y el cuidado de sus crías.
La liberación se concretó el 30 de junio de 2025 en la Laguna Paraná, un ambiente que reúne condiciones ideales para la especie: abundancia de alimento, ausencia de caza y un ecosistema protegido.
La nutria gigante (Pteronura brasiliensis) es el mamífero acuático más grande de Sudamérica y cumple un rol clave en el equilibrio ambiental, ya que regula las poblaciones de peces y mantiene la salud de los humedales.
Su desaparición en Argentina estuvo vinculada a la caza y la pérdida de hábitat. Actualmente, la especie está catalogada como en peligro de extinción a nivel mundial.
El proyecto posiciona al país como referente internacional en restauración ecológica. “El proyecto de reintroducción de nutria gigante que llevamos adelante en Argentina es único a nivel mundial”, destacó Guillermo Díaz Cornejo, vocal del directorio de Parques Nacionales.
La iniciativa cuenta con el apoyo de la Administración de Parques Nacionales, el Gobierno de Corrientes, organizaciones como Rewilding Argentina y entidades internacionales vinculadas a la conservación de fauna.
El desafío ahora será garantizar la adaptación de los ejemplares en libertad y consolidar una población estable que permita recuperar definitivamente la especie en los humedales argentinos.


