Salud

30/10/2024 13:20

Día Mundial del Accidente Cerebrovascular

Cada 29 de octubre nos recuerda la importancia de una atención temprana y adecuada para salvar vidas y reducir el impacto de esta enfermedad.

-Emilio Benitez, neurocirujano en diálogo con Datasa nos comentó que es una fecha clave para concientizar sobre la gravedad de esta enfermedad, responsable del 80% de los casos de problemas cerebrovasculares en el mundo. "La Fundación Lucens se creó para luchar contra enfermedades neurológicas y educar a la población sobre los síntomas del accidente cerebrovascular. Aprender a reconocerlos puede ser vital para salvar vidas.", sentenció el presidente del organismo.

Afortunadamente, en las últimas décadas el diagnóstico y tratamiento del ACV han avanzado notablemente, permitiendo mejores resultados para los pacientes que logran recibir atención adecuada de forma rápida. Sin embargo, en Argentina aún existen desafíos importantes en el acceso a la atención médica, especialmente en el caso de obras sociales que no siempre garantizan la cobertura necesaria. Aunque la sanción de la ley de ACV marca un progreso importante, especialmente para la respuesta a emergencias neurológicas, la lucha por una atención accesible continúa.

En la provincia de Salta, uno de los logros más recientes ha sido la implementación de una unidad de stroke en el Hospital San Bernardo, donde pacientes con emergencias cerebrovasculares pueden recibir tratamiento oportuno, aumentando significativamente las posibilidades de recuperación. Además, el trabajo colaborativo durante la pandemia facilitó la creación y sanción de la ley de ACV, en la cual la diputada provincial Laura Cartuccia jugó un papel destacado al unir esfuerzos entre políticos y profesionales de la salud.

Las secuelas de los ACV varían según el tipo y la rapidez del tratamiento. Pueden ser isquémicos (bloqueo de arterias) o hemorrágicos (ruptura de vasos sanguíneos), siendo estos últimos los más severos. La rapidez en la atención es fundamental: se dispone de solo algunas horas para tratar con eficacia y evitar daños irreversibles. Por eso, es crucial acudir directamente a un hospital que cuente con la tecnología avanzada necesaria, como tomógrafos y angiógrafos, para el diagnóstico inmediato.

Factores de riesgo como la hipertensión, obesidad y ciertos hábitos tóxicos son causas comunes de ACV, por lo que es esencial fomentar una prevención activa. Se estima que el control de estos factores puede reducir el riesgo de ACV en un 60%. Además, factores como el estrés tienen un impacto indirecto al generar problemas de presión arterial, lo que aumenta el riesgo de ACV si no se maneja adecuadamente.

Aunque la población joven suele verse menos afectada, los ACV no son exclusivos de los adultos, ya que pueden ocurrir también en niños y adolescentes debido a alteraciones sanguíneas o malformaciones vasculares. Este dato resalta aún más la importancia de la concientización sobre los síntomas: la incapacidad para mover un brazo, dificultad para hablar y otros signos evidentes pueden ser confundidos con problemas menores, lo cual retrasa la atención y aumenta las probabilidades de secuelas.

El Día Mundial del Accidente Cerebrovascular es una oportunidad para recordar que esta enfermedad puede afectar a cualquiera. Las estadísticas muestran que todos conocemos a alguien que la ha sufrido, y visibilizar su gravedad es un paso esencial para lograr una atención más rápida y eficaz.

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Salud cerebral y prevención: la mirada experta de María Morató en “Mesa Chica”

La licenciada María Morató,  referente en estimulación cognitiva, en su columna en Mesa Chica, y en una profunda charla, abordó un tema que en los últimos días generó gran preocupación: los accidentes cerebrovasculares (ACV), a raíz del caso de la boxeadora argentina “La Locomotora” Olivera. .

El episodio que vivió la deportista, una mujer joven, atlética y con hábitos saludables, sirvió como disparador para hablar sobre los factores de riesgo y, sobre todo, la importancia de la prevención. “Que le haya pasado a alguien como ella, que se cuida tanto, demuestra que nadie está exento. Lo que sí podemos hacer es reducir las posibilidades con buenos hábitos”, afirmó Morató.


Qué es un ACV y cómo se puede prevenir

Morató explicó de manera clara y accesible que un ACV (accidente cerebrovascular) puede ser de tipo isquémico —cuando se obstruye una arteria cerebral, interrumpiendo el flujo de sangre— o hemorrágico, cuando se rompe una arteria y la sangre se derrama en el cerebro. “Ambos casos requieren atención médica urgente”, remarcó.


Los síntomas de alerta pueden incluir:

  • Dolor de cabeza muy fuerte e inusual.
  • Pérdida de orientación o conciencia
  • Dificultades para hablar o moverse.
  • Confusión repentina.


“Ante la duda, es mejor acudir inmediatamente a una guardia. Llegar a tiempo puede cambiar el pronóstico”, enfatizó la especialista.

Factores de riesgo: estrés, antecedentes y hábitos

Uno de los factores silenciosos que más preocupa es el estrés crónico. “Es muy dañino, y cada vez afecta a personas más jóvenes. Lo naturalizamos, pero nos deteriora día a día”, señaló Morató.

También subrayó la importancia de conocer los antecedentes familiares, realizar controles médicos periódicos, cuidar la alimentación, el sueño y mantener una vida activa.


Estimulación cognitiva: el rol clave del cerebro activo

Más allá de la prevención, Morató habló del trabajo posterior a un ACV, especialmente cuando hay secuelas. En este sentido, diferenció el término “rehabilitación” del de estimulación. “No siempre se puede volver al estado anterior. Pero sí se puede trabajar para recuperar la mayor funcionalidad posible. Esa es la meta realista”, explicó.


Además, hizo hincapié en la importancia de mantener el cerebro activo y estimulado a lo largo de la vida. “Leer, socializar, aprender algo nuevo, escribir… todo suma. Un cerebro entrenado antes de un ACV tiene mejores chances de recuperación”, dijo.


Dormir bien también es parte de la salud cerebral


Otro punto destacado fue el descanso. “Dormir entre 7 y 8 horas es clave para reparar el cuerpo y consolidar procesos cognitivos. Las siestas largas no reemplazan el sueño nocturno. Si dormís 3 horas a la noche y una siesta de 2, no es lo mismo. El descanso debe ser de calidad”, advirtió.


Un llamado a la conciencia

La entrevista concluyó con un mensaje esperanzador y claro: aunque no se puede garantizar que un ACV no ocurra, sí se puede hacer mucho para prevenirlo. Y si ocurre, es fundamental actuar rápido, acompañar emocionalmente y trabajar desde la estimulación para recuperar funciones y calidad de vida.


“Estimular el cerebro es una herramienta poderosa, accesible y transformadora. Nunca es tarde para empezar”, cerró Morató.




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