Salud

23/07/2024 09:57

Murió un hombre de hantavirus en Guachipas

Una trágica situación ha sacudido a la comunidad de Guachipas, donde una adolescente de 16 años ha perdido la vida debido al hantavirus. Este caso es parte de un preocupante aumento en la incidencia de esta enfermedad zoonótica en Salta, con un total de 12 casos reportados y 3 fallecimientos en lo que va del año.
El director de Epidemiología, Francisco García Campos, ha destacado que esta situación es especialmente inusual en Guachipas, subrayando la necesidad de intensificar la vigilancia epidemiológica en la región. El hantavirus se transmite principalmente a través de roedores como el ratón rural, que habita en áreas rurales y periurbanas.
Para prevenir la propagación del hantavirus, se recomienda encarecidamente a la población en zonas rurales mantener limpios sus hogares y terrenos baldíos, eliminando posibles refugios para roedores. Es crucial bloquear cualquier entrada que puedan usar los roedores, como puertas, paredes y cañerías, y evitar el contacto directo con estos animales o sus excreciones.
Además, se aconseja utilizar medidas de control como veneno o trampas para roedores de manera segura, sin manipularlos directamente. En caso de encontrar un roedor muerto, se debe rociar con lavandina y luego enterrarlo profundamente, utilizando guantes de protección.
Las autoridades sanitarias recomiendan también ventilar adecuadamente espacios cerrados antes de ingresar, limpiar con soluciones desinfectantes y mantener el entorno desmalezado y libre de acumulaciones de basura que puedan atraer a los roedores.
Este trágico incidente subraya la importancia de la prevención y la concienciación pública sobre las prácticas seguras para evitar la propagación del hantavirus en áreas afectadas.

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Salud cerebral y prevención: la mirada experta de María Morató en “Mesa Chica”

La licenciada María Morató,  referente en estimulación cognitiva, en su columna en Mesa Chica, y en una profunda charla, abordó un tema que en los últimos días generó gran preocupación: los accidentes cerebrovasculares (ACV), a raíz del caso de la boxeadora argentina “La Locomotora” Olivera. .

El episodio que vivió la deportista, una mujer joven, atlética y con hábitos saludables, sirvió como disparador para hablar sobre los factores de riesgo y, sobre todo, la importancia de la prevención. “Que le haya pasado a alguien como ella, que se cuida tanto, demuestra que nadie está exento. Lo que sí podemos hacer es reducir las posibilidades con buenos hábitos”, afirmó Morató.


Qué es un ACV y cómo se puede prevenir

Morató explicó de manera clara y accesible que un ACV (accidente cerebrovascular) puede ser de tipo isquémico —cuando se obstruye una arteria cerebral, interrumpiendo el flujo de sangre— o hemorrágico, cuando se rompe una arteria y la sangre se derrama en el cerebro. “Ambos casos requieren atención médica urgente”, remarcó.


Los síntomas de alerta pueden incluir:

  • Dolor de cabeza muy fuerte e inusual.
  • Pérdida de orientación o conciencia
  • Dificultades para hablar o moverse.
  • Confusión repentina.


“Ante la duda, es mejor acudir inmediatamente a una guardia. Llegar a tiempo puede cambiar el pronóstico”, enfatizó la especialista.

Factores de riesgo: estrés, antecedentes y hábitos

Uno de los factores silenciosos que más preocupa es el estrés crónico. “Es muy dañino, y cada vez afecta a personas más jóvenes. Lo naturalizamos, pero nos deteriora día a día”, señaló Morató.

También subrayó la importancia de conocer los antecedentes familiares, realizar controles médicos periódicos, cuidar la alimentación, el sueño y mantener una vida activa.


Estimulación cognitiva: el rol clave del cerebro activo

Más allá de la prevención, Morató habló del trabajo posterior a un ACV, especialmente cuando hay secuelas. En este sentido, diferenció el término “rehabilitación” del de estimulación. “No siempre se puede volver al estado anterior. Pero sí se puede trabajar para recuperar la mayor funcionalidad posible. Esa es la meta realista”, explicó.


Además, hizo hincapié en la importancia de mantener el cerebro activo y estimulado a lo largo de la vida. “Leer, socializar, aprender algo nuevo, escribir… todo suma. Un cerebro entrenado antes de un ACV tiene mejores chances de recuperación”, dijo.


Dormir bien también es parte de la salud cerebral


Otro punto destacado fue el descanso. “Dormir entre 7 y 8 horas es clave para reparar el cuerpo y consolidar procesos cognitivos. Las siestas largas no reemplazan el sueño nocturno. Si dormís 3 horas a la noche y una siesta de 2, no es lo mismo. El descanso debe ser de calidad”, advirtió.


Un llamado a la conciencia

La entrevista concluyó con un mensaje esperanzador y claro: aunque no se puede garantizar que un ACV no ocurra, sí se puede hacer mucho para prevenirlo. Y si ocurre, es fundamental actuar rápido, acompañar emocionalmente y trabajar desde la estimulación para recuperar funciones y calidad de vida.


“Estimular el cerebro es una herramienta poderosa, accesible y transformadora. Nunca es tarde para empezar”, cerró Morató.




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