La Cámara alta convirtió en ley la modificación del régimen de subsidios al gas. El nuevo esquema reduce el alcance territorial automático del beneficio y mantiene a la Puna entre las regiones contempladas. Millones de usuarios que habían sido incorporados con la ampliación de 2021 pasarán a un sistema focalizado.
El Senado de la Nación aprobó este jueves 24 de septiembre la reforma del Régimen de Zonas Frías y convirtió en ley una de las modificaciones energéticas impulsadas por el Gobierno nacional. La iniciativa obtuvo 39 votos afirmativos, 7 negativos y ninguna abstención.
La reforma modifica el esquema ampliado en 2021 y vuelve a concentrar el beneficio territorial en las regiones consideradas de temperaturas más extremas: la Patagonia, el departamento mendocino de Malargüe y la Puna.
La Puna mantiene el beneficio
Para el norte argentino, uno de los puntos centrales de la nueva legislación es la permanencia de la región de la Puna dentro del régimen geográfico de Zona Fría.
El esquema original contemplaba a la Patagonia, Malargüe y la Puna, pero en 2021 la Ley 27.637 extendió los descuentos a nuevas regiones del país. Esa ampliación alcanzó localidades de provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, San Luis, La Rioja, Tucumán y Catamarca.
Con la reforma aprobada este jueves, buena parte de esa expansión deja de funcionar como beneficio territorial automático.
Millones de usuarios salen del esquema automático
El impacto será considerable. Las estimaciones difundidas durante el tratamiento parlamentario ubican en alrededor de 3,4 millones de hogares a los alcanzados por los cambios en distintas provincias del país.
Esto no significa necesariamente que todos esos hogares queden sin ningún tipo de asistencia.
Para las regiones que dejan de integrar automáticamente la Zona Fría se establece un sistema focalizado, sujeto a condiciones socioeconómicas. Entre los parámetros informados durante el debate aparece un límite de ingresos equivalente a tres canastas básicas y un beneficio aplicado sobre un volumen considerado de consumo indispensable.
También cambia la composición sobre la cual se aplica la bonificación: el nuevo esquema concentra el beneficio en el costo del gas y deja fuera otros componentes de la factura, como transporte y distribución.
Del mapa ampliado de 2021 a un subsidio más focalizado
La discusión tiene su origen en la modificación realizada hace cinco años. La Ley 27.637 amplió considerablemente el mapa de beneficiarios del régimen creado originalmente para compensar el mayor consumo de gas provocado por condiciones climáticas adversas.
El Gobierno nacional impulsó ahora una revisión de ese criterio con el objetivo de reducir el alcance territorial automático y focalizar la asistencia fuera de las regiones consideradas más frías. Desde sectores opositores se cuestionó el impacto que tendrá la medida sobre las tarifas de los hogares que dejan de estar incluidos geográficamente.
Durante las negociaciones parlamentarias también apareció otro elemento especialmente relevante para el Norte: la posibilidad de avanzar con un régimen de “Zonas Cálidas”, destinado a contemplar el mayor consumo eléctrico provocado por las altas temperaturas. Ese esquema fue parte de las conversaciones entre el Gobierno nacional y gobernadores del Norte, pero no integra la reforma de Zonas Frías sancionada este jueves y requerirá su correspondiente instrumentación.
Con la sanción definitiva, el mapa de los subsidios energéticos vuelve así a modificarse: la Puna conserva su condición de Zona Fría, mientras buena parte de los territorios incorporados en 2021 abandona el beneficio automático y pasa a depender de criterios de focalización.


