Cada 2 de mayo se recuerda uno de los episodios más dolorosos de la Guerra de Malvinas, con un reconocimiento permanente a los 323 tripulantes que perdieron la vida y a quienes sobrevivieron.

 

Este 2 de mayo se cumplen 44 años del hundimiento del crucero ARA “General Belgrano”, uno de los hechos más trágicos de la Guerra de Malvinas y una herida abierta en la memoria colectiva de los argentinos.
El 2 de mayo de 1982, en pleno conflicto bélico por las Islas Malvinas, la embarcación argentina navegaba fuera de la zona de exclusión cuando fue alcanzada por dos torpedos. El ataque se produjo alrededor de las 16 horas y resultó determinante: el buque se hundió en las aguas del Atlántico Sur.
Como consecuencia, 323 tripulantes perdieron la vida, mientras que otros 770 lograron sobrevivir en condiciones extremas, enfrentando el frío, el oleaje y la incertidumbre hasta ser rescatados.
El episodio marcó profundamente a toda una generación y dejó un legado de valor, compromiso y solidaridad. Para quienes sobrevivieron, la experiencia fue imborrable; para el país, se convirtió en un símbolo del sacrificio de quienes defendieron la soberanía nacional.
A más de cuatro décadas, el recuerdo sigue vigente. Cada año, esta fecha invita a reflexionar sobre la historia reciente y a rendir homenaje a los tripulantes del ARA “General Belgrano”, reconociendo su entrega y manteniendo viva la memoria de quienes dieron su vida.