La Municipalidad realizó una inspección técnica en el edificio ubicado en General Paz y Arenales. Detectaron riesgo de derrumbe, estructuras corroídas y graves filtraciones.

 

La Municipalidad realizó una inspección técnica en el edificio Impulso, ubicado en la intersección de General Paz y Arenales, en pleno centro de Orán, donde constató un avanzado deterioro estructural que podría derivar en la declaración de inhabitabilidad total del inmueble.

La recorrida estuvo encabezada por el secretario de Asuntos Legales y Modernización, José Ortega Argibay, junto al secretario de Infraestructura, el ingeniero Esteban Cuellar, quienes calificaron la situación como “de extrema gravedad”.

Según detallaron desde el municipio, el edificio —construido en la década de 1970— presenta severos problemas estructurales ocasionados por años de falta de mantenimiento, pese a reiteradas notificaciones municipales emitidas desde 2006.

Durante la inspección se detectaron importantes pérdidas de agua, losas con riesgo inminente de derrumbe y estructuras metálicas completamente corroídas por la humedad y el paso del tiempo.

La preocupación de las autoridades también se centra en las familias que actualmente residen en el lugar, ya que continúan expuestas a un peligro permanente en una de las zonas más transitadas del centro oranense.
“Estamos frente a una situación muy delicada. Hay personas viviendo en un edificio que presenta daños severos y el Estado municipal tiene la obligación de intervenir para evitar una tragedia”, expresó Ortega Argibay.
Por su parte, el ingeniero Esteban Cuellar explicó que los informes preliminares coinciden en la necesidad urgente de ejecutar una reparación estructural integral. “No se trata de arreglos menores ni superficiales. El edificio necesita una intervención profunda para garantizar condiciones mínimas de seguridad”, sostuvo.

Ante este escenario, la Municipalidad avanzará con intimaciones formales a los propietarios del inmueble para exigir la ejecución de obras en plazos perentorios. Las inversiones necesarias ya fueron estimadas en millones de pesos y, en caso de incumplimiento, podría avanzarse con la clausura definitiva del edificio.

Mientras continúan las pericias técnicas, el caso del edificio Impulso se transformó en uno de los principales focos de preocupación urbana en Orán debido al riesgo que representa tanto para sus habitantes como para quienes circulan diariamente por la zona.