Tenía 17 años cuando fue a probar una clase de artes marciales mixtas. Un ejercicio terminó con un fuerte golpe en el pecho y un desmayo. Lejos de alejarlo del deporte, aquella experiencia terminó convirtiéndose en el punto de partida de su carrera.
El accidente que terminó siendo un comienzo
Su llegada a las artes marciales mixtas estuvo lejos de ser convencional. Durante su participación en Antimufa, el peleador recordó que tenía apenas 17 años cuando decidió acercarse a un gimnasio para conocer de qué se trataba el MMA.
En aquella primera clase se encontró con uno de los elementos utilizados para el entrenamiento: una pelota pesada. Preguntó para qué servía y comenzó el ejercicio sin saber exactamente cómo debía recibirla.
El resultado fue bastante menos pedagógico de lo esperable.
Intentó detener la pelota con las manos, no pudo hacerlo y recibió el impacto directamente en el pecho.
“Sentí que me cerró el pecho y me desmayé”, relató.
El sueño que lo empujó a entrenar
Mientras permanecía inconsciente, recordó haber tenido una imagen particularmente significativa: se veía peleando dentro de una jaula, en un estadio lleno.
En medio de esa especie de sueño comenzó a escuchar a lo lejos la voz de su hermano llamándolo. Finalmente despertó.
Lo curioso es lo que ocurrió después. El episodio que podría haber terminado con sus ganas de volver al gimnasio produjo exactamente el efecto contrario.
“Ese golpe me activó realmente”, resumió.
Desde entonces comenzó a entrenar con mayor intensidad y dio inicio al camino que terminaría vinculando su vida con las artes marciales mixtas.
De espectador a peleador
También recordó la influencia que tuvo en aquellos años la película Never Back Down, centrada precisamente en el mundo de las peleas y las MMA.
Entre aquella fascinación y una primera experiencia bastante brutal dentro del gimnasio comenzó una carrera que, según contó en Antimufa, nació casi accidentalmente.



