La escritora y gestora cultural presentó en Mesa Chica su nueva novela La descomposición de las normas, una historia atravesada por la salud mental, la identidad y la memoria. Además, habló de la exitosa Maratón Epistolar, una iniciativa que ya moviliza a cientos de personas de todo el país a volver a escribir cartas.
Hay libros que buscan entretener y otros que incomodan, interpelan y dejan preguntas resonando mucho después de cerrar la última página. «La descomposición de las normas», la nueva novela de Soledad Vignolo, pertenece a este último grupo.
Durante su paso por Mesa Chica, la escritora y especialista en gestión cultural contó cómo nació una historia que pone el foco en la salud mental, la identidad y los efectos que pueden provocar los secretos familiares.
La novela comienza con la muerte de una mujer que la protagonista cree que es su madre biológica. Sin embargo, tras encontrar un diario personal descubre una verdad que cambia por completo su vida: la mujer que la crió no era su verdadera madre y la investigación la conduce hasta una desaparecida de la última dictadura militar.
«Es una mujer que pierde su identidad y tiene que reconstruirse», explicó Vignolo, quien aclaró que la historia es ficción, aunque está atravesada por elementos de la realidad argentina.
Una novela sobre mujeres rotas
La autora confesó que desde hace tiempo trabaja sobre personajes femeninos atravesados por situaciones límite.
En esta oportunidad, la protagonista, Norma Polastreli, es una profesional exitosa cuya vida se desmorona a partir de ese descubrimiento.
«Nadie está exento de la locura», sostuvo Vignolo, quien aseguró que uno de sus principales objetivos como escritora no es dejar al lector cómodo, sino generar preguntas.
«Me encanta incomodar. Quiero que mis libros hagan pensar y modifiquen algo en quien los lee.»
La escritora también explicó que escribir funciona como un proceso profundamente personal.
«Cada libro es una capa menos», afirmó, al describir cómo cada historia también la ayuda a procesar emociones, dolores y experiencias propias.
Cuando los personajes cobran vida
Durante la entrevista, Vignolo reveló que descubrió su faceta como novelista recién después de los 50 años.
Desde entonces, asegura que sus personajes adquieren autonomía mientras escribe.
«Uno vive dos vidas al mismo tiempo. Estoy hablando con alguien y, al mismo tiempo, pienso cómo esa escena puede servir para un personaje», contó entre risas.
Para ella, escribir exige una mirada profunda sobre la vida y sobre las emociones humanas.
Dónde conseguir el libro
La descomposición de las normas puede adquirirse en las librerías Cúspide y Jenny, donde puede solicitarse si no se encuentra disponible en stock.
También está disponible de forma online a través de la editorial independiente Diotima, sello que publicó la obra.
Con apenas 124 páginas, la autora lo define como una novela intensa, ideal para leer durante un fin de semana.
La Maratón Epistolar, un proyecto que revive el valor de escribir cartas
Además de presentar su libro, Vignolo habló sobre otro proyecto que viene creciendo año tras año: la Maratón Epistolar.
La iniciativa, que organiza junto a la escritora Agustina Caride, propone que durante veinte días los participantes escriban cartas siguiendo distintas consignas y reciban correspondencia de otros participantes gracias al apoyo logístico de Correo Urbano.
Este año la convocatoria alcanzó 320 participantes, lo que implicó leer más de 6.000 cartas durante julio.
En agosto serán seleccionados 100 finalistas y 42 ganadores, un número elegido en homenaje a los 42 kilómetros que tiene una maratón.
Escribir como una forma de encuentro
La propuesta reúne a personas de distintas edades y provincias.
Muchos adolescentes escriben por primera vez una carta en papel, mientras que adultos mayores recuperan una costumbre que parecía perdida.
Además, la Maratón Epistolar desarrolla proyectos de inclusión social, con intercambios de cartas entre participantes, mujeres privadas de la libertad y estudiantes de escuelas vulnerables.
Para Vignolo, escribir una carta sigue siendo una experiencia profundamente humana.
«La escritura es una forma de terapia. Nos permite sacar afuera el dolor, la alegría y los silencios.»
Mientras prepara nuevos proyectos y anticipa su regreso a Salta en septiembre, la autora continúa apostando por una literatura que invita a detenerse, reflexionar y descubrir nuevas formas de mirar la realidad.
https://youtu.be/CnnQHUejAWw?si=0nhCyZVKlJFvsJGP


