Con ocho años de trayectoria, la compañía independiente continúa creciendo con una propuesta que rompe con el teatro tradicional. En vacaciones de invierno presenta funciones para toda la familia, donde la imaginación reemplaza a la vista y los sentidos toman el control.

¿Qué pasa cuando el escenario desaparece y el espectador ya no puede ver absolutamente nada? Esa es la pregunta que responde Teatro a Ciegas, una propuesta salteña que desde hace ocho años apuesta por una experiencia sensorial diferente y que, lejos de perder vigencia, sigue sumando público gracias al boca a boca.

En diálogo con Mesa Chica, la directora Natalia Martínez, junto al actor Gianfranco Carnelli, contó cómo nació este proyecto que ya recorrió distintas provincias, llegó a Bolivia y logró convertirse en la primera obra salteña en realizar temporada en Villa Carlos Paz.

Una obra donde la imaginación reemplaza a la vista

Martínez explicó que la idea surgió luego de vivir una experiencia similar fuera de Salta.

«Cuando terminó la función dije: quiero hacer esto», recordó.

Desde entonces, la compañía desarrolló un formato propio donde el público permanece en completa oscuridad y la historia se construye a través de sonidos, aromas, sabores, texturas y sensaciones.

«La gente toca cosas, prueba alimentos, percibe olores y activa sentidos que normalmente quedan en segundo plano», explicó.

Una propuesta para adultos… y también para chicos

Hace cuatro años el proyecto sumó una versión infantil destinada a niños desde los tres años y sus familias.

A diferencia de la obra para adultos, donde los espectadores ingresan con un antifaz colocado desde el inicio, en la experiencia infantil existe una preparación previa para que los chicos pierdan el miedo a la oscuridad.

La historia gira en torno a un niño que pasa demasiado tiempo frente a los videojuegos hasta que un corte de luz lo obliga a descubrir el poder de la imaginación.

«Hoy los chicos viven muy conectados a las pantallas. La obra los invita a jugar, imaginar y descubrir el mundo desde otro lugar», señaló Martínez.

Una experiencia que emociona

Uno de los aspectos que más destacan sus creadores es la reacción del público.

En la versión para adultos, la obra aborda temáticas sensibles como la violencia de género y, según contó su directora, las funciones suelen generar una fuerte carga emocional.

«Hemos visto salir llorando a muchísimas personas. Hay espectadores que vuelven dos o tres veces para compartir la experiencia con familiares o amigos», comentó.

En la propuesta infantil, en cambio, las emociones pasan por otro lado.

«Los chicos terminan abrazándonos, quieren sacarse fotos y algunos hasta nos dicen que nos aman. Es algo muy emocionante porque los niños son completamente sinceros», relató.

Del esfuerzo independiente a Carlos Paz

Detrás de la propuesta también hay una historia de perseverancia.

Natalia Martínez explicó que el crecimiento del proyecto fue posible gracias al acompañamiento del público y al trabajo independiente de todo el equipo.

Las recomendaciones de los propios espectadores permitieron realizar temporadas en Cafayate, presentaciones en Jujuy, Tucumán y Bolivia, hasta llegar el año pasado a Villa Carlos Paz.

Allí, la compañía consiguió un hecho histórico para el teatro salteño al convertirse en la primera obra independiente de la provincia en realizar una temporada de casi tres meses y regresar con dos premios.

«Fue un logro enorme porque todo se hizo a pulmón, sin el respaldo de grandes productores», expresó.

Vacaciones de invierno: últimas funciones

Durante el receso invernal, Teatro a Ciegas presenta funciones familiares todos los días hasta este domingo.

Las obras se realizan en Zuviría 20, frente a la Plaza 9 de Julio, con funciones a las 17:30 y 19:30.

Las entradas pueden adquirirse a través de las redes sociales oficiales de @teatroaciegas.