El mal viaje, el miedo, las palpitaciones y la sensación de perder el control fueron el eje de una nueva edición de GreenMed. El programa puso sobre la mesa un aspecto menos romantizado del consumo de cannabis: qué ocurre cuando la experiencia deja de ser agradable y la persona siente que consumió demasiado.
Hablar de cannabis también implica hablar de aquellas experiencias que salen mal. Esa fue una de las premisas de la nueva edición de GreenMed, el programa de DATASA dedicado a abordar el cannabis, la medicina natural y distintas experiencias vinculadas con su consumo.
Esta vez, la conversación giró alrededor de algo que dentro de la cultura cannábica tiene un nombre bastante conocido: “la pálida”.
Miedo, mareos, palpitaciones, sensación de desvanecimiento, pensamientos negativos y la percepción de estar desconectado de la realidad aparecieron durante el programa como algunas de las experiencias relatadas por quienes atravesaron un consumo excesivo.
Pero la charla fue bastante más allá de enumerar síntomas. El planteo central fue otro: la falta de información puede transformar una experiencia desagradable en una situación todavía más angustiante.
Cannabis: cuando el consumo termina en un mal viaje
Durante GreenMed, los participantes reconstruyeron experiencias personales en las que el consumo de cannabis derivó en episodios de fuerte malestar.
Uno de los relatos estuvo relacionado con la combinación entre flores y un brownie con cannabis. La persona ya había fumado cuando decidió ingerir el comestible, pese a que había recibido la advertencia de que tenía una concentración fuerte.
La experiencia comenzó con euforia, pero después aparecieron el mareo y la sensación de una baja de presión.
“Estaba sobreestimuladísimo. Encima había música, había luces”.
Otro de los testimonios recordó una primera experiencia en la que se habían combinado cannabis y alcohol antes de ingresar a un boliche. En ese caso aparecieron miedo, sensación de estar flotando y un fuerte rechazo a permanecer entre las luces y la gente.
Los testimonios sirvieron para poner sobre la mesa una diferencia importante señalada durante el programa: no todas las formas de consumo generan la misma experiencia y cada persona responde de manera diferente.
El miedo puede convertirse en parte del problema
Uno de los puntos que atravesó buena parte de la conversación fue lo que sucede cuando una persona desconoce qué está experimentando.
“Me muero” fue, literalmente, una de las sensaciones recordadas durante el programa.
La propia experiencia de quienes integran GreenMed llevó la discusión hacia la importancia de avisar cuando uno comienza a sentirse mal, en lugar de intentar ocultarlo frente al resto.
También hubo una crítica a una conducta bastante frecuente en determinados grupos: reírse, filmar o minimizar a alguien que está atravesando una situación de angustia.
“Que te asista, que no te filme”.
La frase terminó sintetizando uno de los mensajes más concretos del programa. Frente a alguien que siente miedo o pierde el control de la situación, el entorno puede convertirse en parte de la contención o aumentar todavía más su angustia.
Dosificación y autoconocimiento
GreenMed también puso el foco en la relación entre cantidad, forma de administración, características del cannabis y estado previo de la persona.
Durante el intercambio se mencionaron distintas vías de consumo, desde la combustión y vaporización hasta la ingesta de alimentos elaborados con cannabis. Los participantes remarcaron, a partir de sus propias experiencias, que consumir sin conocer la concentración o acumular distintas formas de administración puede terminar generando efectos muy diferentes de los buscados.
La conversación también introdujo el concepto de reducción de daños.
Más que presentar al cannabis como una sustancia inocua o demonizar su utilización, el programa planteó la necesidad de observar cómo se relaciona cada persona con lo que consume, cuánto utiliza y en qué contexto lo hace.
En ese punto apareció otra pregunta interesante: ¿por qué consumimos?
Estrés, ansiedad, problemas cotidianos, situaciones sociales o simplemente la búsqueda de relajación fueron algunas de las razones mencionadas. Para los participantes, reconocer ese punto de partida también forma parte del autoconocimiento.
Cannabis, alcohol y experiencias que no siempre combinan bien
Otro de los temas surgió a partir de experiencias de consumo simultáneo de alcohol y cannabis.
Los propios participantes recordaron episodios negativos después de combinar ambas sustancias y plantearon la necesidad de hablar de esos casos sin esconderlos detrás de una mirada idealizada del cannabis.
Uno de los conductores incluso contó que su primera experiencia terminó con vómitos después de haber consumido alcohol previamente.
La discusión derivó entonces hacia una idea que atravesó todo el programa: informarse también significa hablar de las experiencias negativas.
“Hay que hablar de la salud y hay que hablar de la sobredosificación”, remarcaron durante la emisión.
Del cannabis al arte: crear, para conectar
La edición de GreenMed tuvo además un segundo eje vinculado con el arte.
Flor y Max compartieron sus procesos creativos y algunas de las obras que formarán parte de Conectarte, una propuesta prevista para el 19 de septiembre en Fundación GreenMed.
Flor contó que comenzó a desarrollar algunos de sus retratos durante la pandemia y explicó cómo distintas emociones terminaron trasladándose al papel.
“El arte te salva. Parece una frase muy trillada, pero sí te salva de situaciones difíciles”.
También presentó una serie de trabajos que define como “jardines internos”, surgidos a partir de imágenes y formas que aparecen durante sus meditaciones.
La conversación permitió conectar dos universos que recorrieron todo el programa: la exploración personal y la creación artística.
Conectarte reunirá arte, música y comunidad
La propuesta anunciada para el 19 de septiembre comenzará desde las 16:20 en Fundación GreenMed, ubicada en Pasaje Marañón 31.
Según explicaron durante el programa, habrá lectura compartida, exposición de obras, espacios para pintar, música en vivo, DJ, patio gastronómico y actividades vinculadas con la comunidad cannábica y la medicina natural.
El encuentro contará además con la participación de los artistas que pasaron por GreenMed.
Después de una hora atravesada por cannabis, experiencias personales, arte, tecnología, miedo y hasta algún inevitable caos de streaming, quedó una idea bastante menos espectacular pero bastante más útil: hablar de cannabis sin prejuicios también exige hablar de lo que puede salir mal.


