El ministro de Turismo de Jujuy, Federico Posadas, aseguró que la provincia superó las expectativas durante las vacaciones de invierno y explicó la estrategia que busca romper con la estacionalidad. Eventos, infraestructura, conectividad y una visión regional aparecen como las claves de un modelo que invita a reflexionar sobre el futuro del turismo en el NOA.
Jujuy ya no quiere vivir solo del Carnaval
Durante años, para muchos argentinos Jujuy era apenas una escapada de un día dentro de un viaje a Salta. Hoy esa lógica empezó a cambiar.
El ministro de Turismo de Jujuy, Federico Posadas, sostuvo en diálogo con Mesa Chica que la provincia logró consolidarse como un destino propio gracias a una política sostenida de promoción, inversión en infraestructura y desarrollo de nuevos productos turísticos.
Según explicó, incluso en un contexto complejo para el turismo argentino, marcado por la pérdida de competitividad cambiaria y la caída del consumo, la temporada de invierno superó las expectativas oficiales.
Pero el dato más interesante no es el porcentaje de ocupación. Es el cambio de estrategia.
No alcanza con tener paisajes lindos
La Quebrada de Humahuaca siempre estuvo ahí. La Puna también. Las Yungas no aparecieron hace diez años.
Lo que cambió fue la decisión de convertir esos recursos naturales en experiencias.
Posadas destacó la incorporación del Cabildo de Jujuy, el Centro Cultural Lola Mora, el Tren Solar de la Quebrada, la expansión de la Ruta del Vino, mejoras en rutas, un aeropuerto renovado y una mayor oferta gastronómica.
La enseñanza es sencilla y aplica para cualquier destino: los paisajes atraen una vez; las experiencias hacen que el turista vuelva.
Competir menos y trabajar más en conjunto
Uno de los momentos más interesantes de la entrevista apareció cuando el ministro habló de la relación entre Jujuy y Salta.
Lejos de plantear una competencia permanente, aseguró que ambas provincias deben complementarse.
Mientras Salta ofrece una identidad más colonial y gauchesca, Jujuy potencia su perfil andino y ancestral.
Para el turismo internacional, explicó, el visitante no suele elegir una sola provincia, sino toda una región.
Por eso ambos gobiernos trabajan de manera coordinada en ferias internacionales, estrategias de promoción, conectividad aérea e integración de circuitos turísticos.
En tiempos donde muchas veces la política construye rivalidades para obtener un titular fácil, el turismo demuestra que cooperar suele dar mejores resultados que competir.
Cómo se combate la temporada baja
Uno de los conceptos más interesantes que dejó Posadas fue su mirada sobre la estacionalidad.
Durante la temporada alta, explicó, el turismo llega de manera natural.
El verdadero desafío aparece cuando terminan las vacaciones.
Por eso Jujuy decidió generar grandes eventos cada quince días para mantener el movimiento económico durante el resto del año.
Entre las actividades anunciadas figuran:
- El recital de La Renga.
- El partido entre Los Pumas y Australia.
- Posibles encuentros de Copa Argentina.
- La gira de Cazzu.
- La Expo Jujuy.
- La Feria del Libro.
- El calendario cultural de agosto dedicado a la Pachamama.
La lógica es clara: si los turistas no llegan solos, hay que darles un motivo para viajar.
El Tren Solar ya es mucho más que un tren
Cuando fue inaugurado, el Tren Solar despertó curiosidad.
Hoy busca convertirse en una experiencia completa.
Cada estación suma gastronomía, artesanos, trekking, bodegas, museos, centros de interpretación y espectáculos culturales.
También se incorporaron propuestas como:
- Astroturismo nocturno.
- El Tren del Vino con degustaciones.
- Recorridos gastronómicos.
- Nuevos espacios culturales en cada parada.
La idea es que el visitante no solo viaje, sino que permanezca más tiempo en cada pueblo y genere movimiento económico para las comunidades locales.
Es un detalle que suele marcar la diferencia entre un atractivo turístico y un verdadero motor de desarrollo.
Una provincia que decidió reinventarse
Posadas recordó que Jujuy fue durante muchos años una provincia muy dependiente del empleo público.
Hoy, aseguró, el crecimiento del turismo, la minería y la energía solar permitió diversificar la economía y generar nuevas oportunidades.
Más allá de que cada uno pueda coincidir o no con esa mirada, el planteo abre un debate interesante: las provincias necesitan construir actividades económicas capaces de sostener empleo privado y atraer inversiones.
El turismo aparece como una de esas herramientas cuando existe planificación, continuidad y una identidad clara.
El desafío también es para Salta
La entrevista deja una reflexión inevitable para toda la región.
El norte argentino posee algunos de los paisajes más extraordinarios del continente, pero eso ya no alcanza.
Hoy el turista busca propuestas completas, actividades durante todo el año, infraestructura, conectividad, gastronomía, cultura y experiencias diferentes.
Quien logre entender que el turismo no consiste solamente en mostrar un paisaje, sino en construir un motivo para quedarse un día más, tendrá una ventaja enorme.
Porque al final el verdadero negocio del turismo no está en que alguien llegue. Está en lograr que quiera volver.


