El dirigente del Partido Obrero analizó el escenario nacional, cuestionó la reforma laboral impulsada por el Gobierno y llamó a organizar una alternativa política de trabajadores y sectores populares.

Gabriel Solano, dirigente nacional del Partido Obrero, visitó Data y planteó una fuerte mirada crítica sobre el rumbo político, económico y laboral del país. Durante la entrevista, sostuvo que el Frente de Izquierda atraviesa un momento de crecimiento y que ese apoyo responde a una posición “consecuente” frente al Gobierno nacional.

Solano aclaró, además, que si bien la ley electoral exige cargos formales dentro de los partidos, el Partido Obrero funciona a través de organismos colectivos. Desde ese punto, remarcó que el desafío actual de la izquierda no pasa solo por lo electoral, sino por organizar el descontento social.

Críticas al Gobierno nacional

Durante la entrevista, Solano fue tajante al referirse al presidente Javier Milei. Señaló que no encuentra aspectos positivos en su gestión si se la analiza desde la mirada de los trabajadores.

Según planteó, el Gobierno beneficia principalmente a sectores concentrados de la economía, como bancos, grandes empresas, grupos financieros, sectores del campo y mineras. En contraste, afirmó que los trabajadores enfrentan pérdida de empleo, bajos salarios y mayor precarización.

También sostuvo que en Salta se perdieron miles de puestos de trabajo registrados en los últimos dos años, lo que muestra el impacto concreto de las políticas económicas en la vida cotidiana.

Reforma laboral y derechos de los trabajadores

Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue el debate sobre la reforma laboral. Solano cuestionó la posibilidad de fraccionar vacaciones, flexibilizar jornadas y modificar el pago de horas extra.

El dirigente sostuvo que estas medidas adaptan la vida del trabajador a las necesidades de la empresa. Como ejemplo, mencionó que un empleado podría recibir vacaciones fuera del período en el que su familia realmente puede descansar.

También cuestionó el sistema de banco de horas. Según explicó, esta modalidad permitiría compensar horas trabajadas en exceso con menos horas en otro momento, en lugar de pagarlas como corresponde.

Para Solano, el problema de Argentina no es el “alto costo laboral”, sino los bajos salarios. En ese sentido, afirmó que gran parte de los trabajadores no llega a cubrir sus necesidades básicas.

Tecnología, jornada laboral y renta universal

Consultado sobre la renta universal y el impacto de las nuevas tecnologías, Solano pidió tomar el debate con cuidado. Explicó que algunos sectores plantean una renta estatal mínima frente a la posible pérdida masiva de empleos.

Sin embargo, sostuvo que la salida no debería ser convertir a la población en dependiente de un subsidio. Desde su mirada, las nuevas tecnologías deberían servir para reducir la jornada laboral sin bajar salarios.

El dirigente defendió la idea de trabajar menos horas y garantizar más tiempo libre para el estudio, el deporte, la recreación, la cultura y la vida personal. Bastante revolucionario, sí: vivir además de trabajar. Una herejía para ciertos manuales empresariales.

La situación en Salta y el rol de Sáenz

Solano también apuntó contra el gobierno provincial. Afirmó que Gustavo Sáenz forma parte del esquema de poder que sostiene al Gobierno nacional, junto a otros mandatarios provinciales.

Además, criticó la actitud de legisladores salteños frente a debates nacionales. Según dijo, existe una fuerte complicidad política entre distintos espacios que, aunque se presentan como diferentes, terminan acompañando el mismo rumbo económico.

Asamblea abierta en la UNSa

Durante su visita a Salta, Solano participó de una asamblea abierta en el Anfiteatro J de la Universidad Nacional de Salta. El encuentro tuvo como objetivo debatir la organización de comités unitarios en apoyo al Frente de Izquierda Unidad.

Según explicó, la intención es transformar la simpatía creciente hacia la izquierda en organización concreta. En ese marco, mencionó reclamos vinculados al PAMI, la situación de los médicos, el transporte estudiantil nocturno y la defensa de la educación pública.

También destacó la reacción estudiantil frente a medidas que buscaban limitar el transporte nocturno y avanzar sobre la virtualidad. Para Solano, ese tipo de luchas muestra que la organización popular puede hacer retroceder decisiones del poder político.

“No alcanza con esperar las elecciones”

Sobre las expectativas electorales, Solano fue claro: dijo que la izquierda tiene posibilidades, pero insistió en que el problema actual no puede reducirse a una campaña.

El dirigente sostuvo que no se le puede pedir a una persona sin medicamentos, sin trabajo o sin atención médica que espere hasta 2027 para resolver sus problemas. Por eso, remarcó que la izquierda debe estar presente en las luchas urgentes.

Para Solano, el crecimiento político de la izquierda dependerá de su capacidad para organizar a trabajadores, estudiantes, jubilados, personas con discapacidad y sectores populares que hoy enfrentan el ajuste.

En ese sentido, aseguró que el desafío es construir una alternativa política con programa propio, organización territorial y una mirada centrada en las necesidades de la mayoría.