José Eduardo “Jota” Figueroa fue encontrado en una situación de emergencia dentro de la Unidad Carcelaria N.º 1 y murió posteriormente en el Hospital San Bernardo. Cumplía prisión perpetua por el femicidio de su esposa, Mercedes Jiménez Kvedaras, ocurrido en 2023 en el barrio privado El Tipal. La Justicia investiga ahora las circunstancias de su muerte.

José Eduardo Figueroa, el abogado condenado a prisión perpetua por el femicidio de Mercedes Jiménez Kvedaras, murió este lunes mientras cumplía su condena en la cárcel de Villa Las Rosas, en Salta.

Figueroa se encontraba alojado en el pabellón F de la Unidad Carcelaria N.º 1 cuando personal penitenciario fue alertado sobre una situación de emergencia. Según la información oficial, se activó el protocolo correspondiente y recibió las primeras asistencias sanitarias dentro del penal.

Posteriormente fue trasladado en ambulancia hasta el Hospital San Bernardo, donde finalmente se confirmó su fallecimiento.

Por el momento, no se informó oficialmente la causa de la muerte, por lo que cualquier conclusión sobre lo sucedido dentro de la cárcel sería prematura.

La Justicia investiga qué ocurrió

Tras el fallecimiento se dio intervención a la Fiscalía Penal N.º 2 y al Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF).

La investigación deberá reconstruir las últimas horas de Figueroa, establecer las circunstancias en las que fue encontrado y determinar concretamente qué provocó su muerte. También se ordenaron las pericias correspondientes y la realización de una autopsia.

El Servicio Penitenciario inició además actuaciones administrativas internas para revisar lo sucedido y los procedimientos aplicados durante la emergencia.

La defensa particular del condenado fue notificada y también comenzaron las comunicaciones con sus familiares.

Una perpetua por el femicidio de Mercedes Kvedaras

Figueroa estaba detenido por uno de los femicidios que mayor conmoción provocó en Salta durante los últimos años.

El 4 de agosto de 2023, Mercedes Jiménez Kvedaras, docente universitaria de 37 años, fue asesinada dentro de la vivienda que compartía con Figueroa en el barrio privado El Tipal.

La investigación determinó que la mujer murió por asfixia mecánica mixta por estrangulamiento y sofocación. Las pruebas incorporadas posteriormente permitieron descartar que se hubiera tratado de una muerte accidental.

Durante el juicio también fueron reconstruidos episodios previos de violencia de género. Familiares y amigas de Mercedes declararon sobre agresiones físicas y verbales y sobre intentos de la mujer por terminar la relación.

Finalmente, el 30 de abril de 2026, los jueces Cecilia Flores Toranzo, Eduardo Sángari y Leonardo Feaz declararon por unanimidad a Figueroa responsable del homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género.

Fue condenado a prisión perpetua y quedó alojado en Villa Las Rosas, donde debía recibir además tratamiento psicológico y psiquiátrico.

Una muerte que abre otra investigación, no cambia la anterior

La muerte de Figueroa abre ahora un expediente diferente y el Estado deberá explicar con precisión qué ocurrió dentro de una institución que tenía al condenado bajo su custodia.

Pero su fallecimiento no modifica aquello que la Justicia ya estableció sobre el crimen de Mercedes.

En casos atravesados por violencia de género existe además una responsabilidad periodística elemental: que la muerte del femicida no termine desplazando a la víctima de su propia historia.

Figueroa murió mientras cumplía una condena a prisión perpetua. Mercedes Kvedaras fue asesinada a los 37 años. Esa diferencia importa