El intendente de San Ramón de la Nueva Orán alertó sobre el impacto que tendría un aumento del transporte de cargas en una infraestructura vial que considera insuficiente. En La Máquina de Vapor, por DATASA, reclamó inversiones en rutas y la recuperación de los ramales ferroviarios C14 y C15 para evitar que los costos logísticos afecten a los productores de la región.

El intendente de San Ramón de la Nueva Orán, Baltasar Lara Gros, advirtió que el desarrollo del Corredor Bioceánico podría convertirse en un problema para el norte salteño si el incremento del transporte internacional de cargas no está acompañado por inversiones en infraestructura vial y ferroviaria.

Durante una entrevista en La Máquina de Vapor, por DATASA, el jefe comunal planteó que la conexión comercial entre Brasil, Paraguay, Argentina y Chile representa una oportunidad para el desarrollo regional, pero alertó sobre las consecuencias de incorporar un volumen importante de camiones a rutas que actualmente presentan problemas de circulación.

“El impacto puede ser muy positivo, pero también puede ser negativo”, sostuvo al referirse al proyecto de integración logística.

La Ruta 34 y el riesgo de una mayor congestión

Lara Gros explicó que el avance de las obras en Brasil y Paraguay podría generar un incremento considerable del tránsito pesado por territorio salteño.

Durante la entrevista mencionó estimaciones de hasta 2.000 camiones diarios vinculados con el futuro corredor, aunque aclaró que se trata de cifras que había escuchado y no presentó una proyección oficial.

El intendente consideró que semejante volumen de transporte podría agravar las dificultades actuales de circulación sobre la Ruta Nacional 34.

Como ejemplo, señaló que un viaje entre Orán y la ciudad de Salta, que anteriormente demandaba unas tres horas, actualmente puede extenderse hasta tres horas y media o cuatro, según su experiencia.

A su entender, el aumento del tránsito pesado no solo tendría consecuencias sobre la seguridad vial, sino también sobre los tiempos y costos de traslado de la producción regional.

“Hoy la infraestructura no está preparada para eso”, afirmó.

El jefe comunal planteó que sería necesario ampliar la capacidad de circulación de la ruta, incluso mediante una autovía, para absorber el movimiento de cargas previsto.

Los ramales C14 y C15, una alternativa para el transporte de cargas

Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la necesidad de recuperar la infraestructura ferroviaria del norte argentino.

Lara Gros destacó las gestiones del gobernador Gustavo Sáenz para incorporar los ramales C14 y C15 a los procesos vinculados con la reorganización del sistema ferroviario de cargas.

Sin embargo, señaló que todavía será necesario comprobar cómo se concretará esa incorporación.

Para el intendente, la recuperación de ambos ramales permitiría que parte de las mercaderías del Corredor Bioceánico se transporten por ferrocarril y no exclusivamente por carretera.

De esa manera, sostuvo, podrían reducirse la congestión vial y los costos logísticos que actualmente enfrentan los productores del norte.

El jefe comunal también cuestionó que las necesidades ferroviarias de la región no hubieran sido contempladas inicialmente en las propuestas nacionales.

El impacto sobre la producción del norte salteño

Lara Gros explicó que la preocupación por el transporte de cargas está directamente relacionada con la competitividad de las economías regionales.

Recordó que los productores de frutas y hortalizas deben trasladar sus mercaderías hacia grandes centros de consumo, como el Mercado Central de Buenos Aires.

Según indicó, esos viajes pueden demandar más de 24 horas y cualquier incremento en los tiempos de circulación repercute sobre los costos de comercialización.

El intendente advirtió que, si el corredor internacional se desarrolla sin mejoras en la infraestructura local, las empresas y productores salteños podrían enfrentar mayores dificultades para colocar sus productos en otros mercados.

“No vamos a quedarnos mirando cómo pasan los camiones brasileños a costa de nuestra infraestructura vial y nuestra producción”, manifestó.

Citrus, banana y caña de azúcar: distintas realidades productivas

Durante la conversación, el intendente también analizó la situación de las principales actividades agroindustriales del departamento Orán.

Señaló que el sector citrícola atravesó un año particularmente difícil debido a los bajos precios de comercialización.

En cambio, describió un panorama más favorable para la producción hortícola y destacó el crecimiento de la superficie destinada al cultivo de banana.

También se refirió a las oportunidades de la industria azucarera y de los biocombustibles.

Lara Gros sostuvo que el norte salteño debe fortalecer aquellas actividades en las que cuenta con ventajas productivas, como la agricultura y la agroindustria.

En ese sentido, mencionó las propuestas de formación técnica vinculadas con la producción agropecuaria, citrícola y cañera que se desarrollan en Orán.

Inversiones para que el corredor beneficie a la región

El intendente insistió en que el Corredor Bioceánico no debe evaluarse únicamente por el volumen de mercaderías internacionales que podría atravesar la provincia.

A su entender, el verdadero desafío consiste en garantizar que esa integración comercial también genere oportunidades para las economías locales.

Por eso reclamó una planificación que contemple las rutas, el ferrocarril y las necesidades de los sectores productivos.

“Si hay una inversión real en ampliar la capacidad de las rutas, este Corredor Bioceánico va a ser algo positivo. Si no, no es bueno”, concluyó.