La senadora nacional rechazó las versiones que la ubican como posible candidata a gobernadora o integrante de una fórmula provincial. Defendió una posición “constructiva pero crítica” frente al Gobierno nacional y opinó sobre la sucesión de Gustavo Sáenz.

La senadora nacional por Salta Flavia Royón descartó que actualmente esté trabajando en una eventual candidatura a gobernadora y negó que exista una conversación política para integrar una fórmula provincial.

Consultada durante una entrevista con DATASA sobre las versiones que comenzaron a instalar su nombre de cara a la próxima disputa por la Gobernación, Royón fue categórica:

“No es ni siquiera una conversación que esté en la mesa”.

La legisladora aseguró que actualmente está concentrada en su actividad en el Senado y atribuyó las versiones sobre su futuro electoral a movimientos provenientes de la propia política.

“Estoy abocada a mi rol de senadora nacional”, afirmó.

“Estos son rumores que instalan desde la misma política”

Royón sostuvo que su mirada política excede su especialización en materia energética y aseguró que pretende discutir un modelo de desarrollo para Salta y para Argentina sin quedar atrapada en enfrentamientos partidarios.

“Yo tengo una mirada de desarrollo de la provincia y del país que va mucho más allá de la discusión ideológica”, expresó.

También rechazó la lógica de dividir permanentemente la discusión pública entre kirchnerismo y antikirchnerismo o entre seguidores y opositores de Javier Milei.

“Para mí eso no nos lleva a ningún lado. No construye nada”.

Sobre las versiones acerca de una eventual candidatura, insistió: “Esto ni siquiera existió. Estos son rumores que instalan desde la misma política”.

¿Quién puede suceder a Sáenz?

La entrevista dejó, sin embargo, una respuesta política llamativa.

Cuando le preguntaron directamente quién cree que será candidato o candidata a gobernador, y se mencionaron otros nombres que circulan en la política provincial, Royón respondió:

“Yo creo que va a ser el doctor Gustavo Sáenz”.

La senadora no profundizó en esa afirmación y durante la misma entrevista había descartado que exista actualmente una conversación respecto de una candidatura propia.

Una relación “constructiva pero crítica” con Nación

Royón también rechazó que la relación política de Salta con el Gobierno nacional pueda resumirse simplemente en cercanía o enfrentamiento con Javier Milei.

La legisladora definió su propia posición como constructiva pero crítica.

Señaló que acompañó políticas vinculadas con la estabilidad macroeconómica y el orden de las cuentas, mientras que mantuvo diferencias en cuestiones como universidades, discapacidad y la liberalización de distintos sectores.

“La gente no nos vota para destruir todo para que le vaya mal”.

Según Royón, la función de la representación política consiste en acompañar las medidas que considera positivas y cuestionar aquellas con las que no coincide.

“Nos vota para trabajar y para tener un análisis crítico de las cosas que están bien, marcar las cosas que están mal y defender el interés de los salteños”, sostuvo.

Malvinas: apoyo a las sanciones

Royón también fijó posición sobre la explotación de recursos naturales en las Islas Malvinas.

La senadora respaldó las sanciones contra empresas que intervengan directa o indirectamente en proyectos vinculados con esos recursos y consideró que Argentina debería aplicar ese criterio no solamente sobre los hidrocarburos, sino también sobre la actividad pesquera.

“Toda empresa que participe directa o indirectamente en el proyecto de Malvinas en Argentina debe ser sancionada”.

Al mismo tiempo, Royón consideró que alrededor de la discusión actual existe “oportunismo político”, aunque sostuvo que cualquier coyuntura internacional que favorezca el reclamo argentino debería ser aprovechada diplomáticamente.

Para la senadora, Argentina debe mantener el reclamo en los foros internacionales y defender su posición sobre la totalidad de los recursos naturales involucrados.

Una diferencia de fondo con Milei

Más allá de las coincidencias puntuales, Royón identificó una diferencia estructural con el Gobierno nacional: el papel del Estado en el desarrollo.

La senadora rechazó la idea de abandonar completamente la obra pública y sostuvo que un país con la extensión territorial de Argentina necesita infraestructura para crecer.

También reclamó una estrategia productiva que trascienda a la minería y la energía.

Según Royón, esos sectores permitirán incrementar el producto y las exportaciones, pero no serán suficientes para resolver por sí solos la generación de empleo registrado.

“Hay que tener una visión de desarrollo, un plan de desarrollo productivo”, planteó.

Su posicionamiento busca ubicarse, al menos según lo expresado durante la entrevista, fuera de una lógica binaria frente al Gobierno nacional: acompañar determinadas políticas, cuestionar otras y poner los intereses de Salta como criterio para definir cada posición.