Las máquinas ya trabajan en uno de los barrios más populares de Tartagal y el cambio empieza a sentirse fuerte entre los vecinos. El pavimento llegó a Santa Rita y también alcanza al histórico Club Villa Güemes, en una obra que promete cambiarle la cara a toda la zona.
Después de décadas de promesas y pedidos que parecían quedar en la nada, en Barrio Santa Rita finalmente empezó a verse una postal que muchos vecinos esperaron toda la vida: el avance del pavimento sobre calles históricas del sector.
La obra impulsada por el intendente de Tartagal, Franco Hernández Berni, ya avanza en uno de los puntos más populares y transitados de la ciudad, llevando una transformación que impacta de lleno en la vida cotidiana de cientos de familias.

No se trata solamente de asfalto. Para los vecinos, significa dejar atrás años de barro, polvo, complicaciones para circular y problemas cada vez que llovía fuerte. También representa más seguridad, mejor conectividad y una mejora concreta en la calidad de vida del barrio.
Uno de los puntos que más expectativa genera es la llegada del pavimento al Club Villa Güemes, un lugar emblemático para Santa Rita y profundamente ligado a la vida social, deportiva y cultural de la zona. El avance de las obras alrededor del club marca un cambio fuerte para todo el sector y genera entusiasmo entre quienes crecieron viendo cómo el barrio esperaba mejoras que nunca terminaban de llegar
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Desde el municipio remarcan que este tipo de intervenciones buscan llevar infraestructura real a sectores históricamente postergados, apostando a obras que tengan impacto directo en la comunidad y no queden solamente en anuncios.
Con las máquinas ya trabajando y el movimiento constante en la zona, Santa Rita empieza a vivir una transformación histórica que muchos vecinos pensaban que nunca iban a llegar a ver.


