La campaña “Reciclá tu Aceite” ya funciona en Salta y otras 15 provincias del país. Con más de 400 puntos verdes, la iniciativa transforma aceite de cocina usado en biocombustible y promueve el reciclaje, la economía circular y el cuidado ambiental.

Cada litro de aceite usado que termina en una pileta o en una alcantarilla puede contaminar miles de litros de agua. Frente a esa problemática, la campaña “Reciclá tu Aceite” avanza en Salta y en distintas provincias del país con una propuesta sustentable que transforma residuos en energía limpia.

La iniciativa, impulsada por la empresa DH-SH, ya funciona en 15 provincias argentinas y cuenta con más de 400 puntos verdes donde vecinos y comercios gastronómicos pueden depositar aceite vegetal usado para su posterior reciclaje y conversión en biocombustible de segunda generación.

En Salta, el trabajo conjunto con municipios permitió fortalecer la recuperación de este residuo contaminante y avanzar en campañas de concientización ambiental. Desde la Municipalidad de Salta destacaron la importancia de promover prácticas sustentables que ayuden a reducir el impacto ambiental y fomentar la economía circular.

Ramiro Ragno, director de Residuos Especiales de la Municipalidad de Salta, explicó que la articulación con la empresa permite garantizar el tratamiento responsable del aceite usado y generar conciencia tanto en hogares como en locales gastronómicos.
Desde que comenzó el programa en 2017 hasta 2024, ya se recolectaron más de 45 mil toneladas de aceite vegetal usado en todo el país. Según datos de la empresa, esto evitó la contaminación de casi 49 millones de metros cúbicos de agua.
Además del reciclaje, la campaña también impulsa acciones educativas en escuelas y espacios comunitarios para enseñar cómo separar residuos y promover hábitos sustentables desde edades tempranas.
¿Cómo reciclar aceite usado en casa? El procedimiento es sencillo: después de cocinar, se debe dejar enfriar el aceite, colocarlo en una botella plástica limpia y seca, cerrarla correctamente y llevarla a un punto verde habilitado.
Con cada botella reciclada, no solo se evita contaminación ambiental, sino que también se aporta a la producción de energías renovables y a un modelo de desarrollo más sustentable.


