El diputado provincial analizó las lluvias intensas, las inundaciones y el calor urbano. En DATASA planteó que las ciudades necesitan más espacios verdes, mejores sistemas de drenaje y planificación para enfrentar fenómenos climáticos cada vez más exigentes.
Una tormenta puede descargar en pocos minutos el agua que antes caía durante varias horas. Y cuando eso ocurre en una ciudad cubierta de asfalto, el problema no termina cuando deja de llover.
En Margaritas a los Chanchos, el diputado provincial y ambientalista Gastón Galíndez advirtió sobre los efectos de las precipitaciones concentradas, las ráfagas de viento, el granizo y la erosión del suelo.
Para explicar el fenómeno utilizó una comparación sencilla: no es lo mismo vaciar lentamente un balde de agua que descargarlo de golpe sobre un desagüe.
El asfalto también cambia la forma en que llueve sobre la ciudad
Galíndez señaló que la expansión del pavimento reduce la capacidad del suelo para absorber agua y aumenta la velocidad con la que circula por las calles.
También habló del fenómeno conocido como isla de calor urbana: durante el día, el asfalto y las construcciones acumulan temperatura y, durante la noche, liberan ese calor, dificultando que la ciudad se enfríe.
El legislador propuso mirar experiencias de urbanismo que combinan vegetación, drenaje y reservorios de agua.
Entre los ejemplos mencionó las plazas diseñadas para almacenar temporalmente parte del agua de lluvia y liberarla de manera controlada, una alternativa que podría contribuir a reducir anegamientos.
Conectividad satelital y alertas compartidas
Galíndez también repasó los debates del Parlamento Federal del Clima, realizado en Salta.
Uno de los planteos fue impulsar gestiones para disponer de conectividad satelital, mediante un eventual acuerdo con Starlink, durante situaciones de emergencia en las que fallen las comunicaciones convencionales.
Otra propuesta fue avanzar en sistemas de alerta coordinados entre provincias y compartir recursos para responder a incendios y otros desastres.
Como ejemplo, mencionó la posibilidad de que Salta, Jujuy y Tucumán compartan equipamiento de gran costo, como aviones hidrantes, en lugar de afrontar individualmente su adquisición y mantenimiento.
Las propuestas fueron expuestas como líneas de trabajo, no como convenios ya concretados.
El desafío de construir ciudades para las personas
La conversación también abordó la movilidad urbana. Galíndez defendió el uso de bicicletas, el transporte público y una planificación que no coloque al automóvil en el centro de todas las decisiones.
Para el legislador, la discusión ambiental debe traducirse en medidas cotidianas: más árboles, superficies que permitan absorber el agua y alternativas de transporte.
La cuestión, planteó, no es únicamente cómo responder cuando llega una tormenta, sino qué tipo de ciudad se construye antes de que llegue.



