1. La licenciada en Criminalística Jael Bischoff advirtió sobre el crecimiento de los casos de grooming y ciberacoso en plataformas digitales utilizadas por menores. Durante una entrevista en Mesa Chica, brindó recomendaciones para familias, docentes y adultos responsables.

El grooming, un delito que crece con la tecnología

El grooming es una de las amenazas más preocupantes que enfrentan niños y adolescentes en entornos digitales. Se trata del acoso sexual ejercido por una persona hacia un menor de edad a través de internet y otras tecnologías de comunicación.

Así lo explicó la licenciada en Criminalística Jael Bischoff durante una entrevista en Mesa Chica, donde abordó los riesgos que enfrentan las infancias y juventudes en redes sociales, videojuegos y aplicaciones de mensajería.

La especialista destacó que se trata de un delito que nació con la expansión de internet y que ha evolucionado con el tiempo, adaptándose a las nuevas plataformas y hábitos digitales de los menores.

Videojuegos y redes sociales: los espacios más utilizados por los acosadores

Bischoff señaló que los agresores suelen buscar a sus víctimas en los mismos espacios donde interactúan los niños y adolescentes.

Actualmente, plataformas como Roblox, Free Fire, Discord, Telegram, TikTok, YouTube e Instagram aparecen con frecuencia en investigaciones vinculadas a grooming y ciberacoso.

Según explicó, muchos acosadores comienzan estableciendo una relación amistosa con los menores. En algunos casos se hacen pasar por otros adolescentes. En otros, ofrecen ventajas dentro de los videojuegos, como monedas virtuales, objetos especiales o beneficios para avanzar de nivel.

Con el tiempo, intentan obtener información personal, imágenes íntimas o generar encuentros presenciales.

Cuando la amenaza reemplaza a la confianza

La especialista advirtió que las modalidades delictivas han cambiado significativamente en los últimos años.

Antes, los acosadores podían pasar semanas o meses construyendo una relación de confianza con la víctima. Hoy, gracias a la información disponible en redes sociales y al uso de herramientas de inteligencia artificial, muchos pasan directamente a la etapa de extorsión.

En algunos casos utilizan fotografías públicas para crear imágenes falsas y luego amenazar a los menores con difundirlas.

También existen situaciones en las que obtienen datos personales y utilizan esa información para intimidar a los chicos o a sus familias.

El rol fundamental de las familias

Uno de los conceptos más destacados de la entrevista fue la importancia del acompañamiento familiar.

Bischoff remarcó que el control parental no debe basarse únicamente en restricciones, sino en el diálogo y la construcción de confianza.

La especialista sostuvo que los dispositivos móviles deben ser entendidos como herramientas y no como simples juguetes. Además, recomendó retrasar lo más posible la entrega de teléfonos celulares a los niños y supervisar activamente el uso de redes sociales y videojuegos.

También consideró fundamental que los adultos conozcan las configuraciones de seguridad disponibles en las plataformas digitales y promuevan hábitos saludables de uso de la tecnología.

La comunicación como principal herramienta de prevención

Durante la entrevista, el terapeuta sexual Rodra Blanco destacó que muchos casos encuentran terreno fértil cuando existen vínculos afectivos débiles o falta de comunicación dentro de las familias.

En ese sentido, ambos especialistas coincidieron en que escuchar, dialogar y acompañar a niños y adolescentes resulta una de las herramientas más efectivas para prevenir situaciones de riesgo.

«La información y el diálogo siguen siendo las mejores formas de protección», remarcaron.

Informarse para prevenir

Bischoff llamó a padres, madres, docentes y adultos responsables a capacitarse sobre ciudadanía digital y riesgos en internet.

Además, destacó el trabajo de organismos especializados que desarrollan acciones de prevención y acompañamiento en escuelas de todo el país.

Para la profesional, el aumento de denuncias también puede interpretarse como una señal positiva: cada vez más niños y adolescentes identifican estas situaciones y saben que deben pedir ayuda.

La recomendación final fue clara: informarse, hablar con los chicos y mantener una presencia activa en su vida digital para detectar posibles señales de alerta a tiempo.