La intervención en barrio Las Lomitas pone el foco en una característica de la gestión municipal: tomar demandas vecinales que llevan años sin respuesta y avanzar con soluciones concretas. La apertura de una calle y la recuperación de un espacio público buscan resolver un pedido que atravesó gestiones anteriores.

Hay obras que nacen de nuevos proyectos y otras que tienen detrás años de vecinos golpeando puertas. En barrio Las Lomitas, Campo Quijano, comenzó a resolverse una de estas últimas.

La gestión del intendente Lino Yonar avanzó con la apertura de una calle y la recuperación de un espacio público municipal, dando curso a un reclamo que las familias del sector sostenían desde años anteriores.

Más allá de la dimensión de la obra, el dato relevante está en la decisión de recuperar una demanda pendiente y transformarla en una intervención concreta.

Un pedido que atravesó distintas gestiones

La necesidad de intervenir en este sector de Las Lomitas no apareció con la actual administración municipal.

Los vecinos venían planteando desde hace años la necesidad de recuperar el espacio y avanzar con la apertura de la calle. Ahora, las tareas comenzaron a ejecutarse mediante un trabajo conjunto entre la Dirección de Regularización Dominial y la Dirección de Servicios Públicos.

La intervención permitirá mejorar las condiciones de circulación y ordenar el sector, pero también recuperar para los vecinos un espacio que pertenece al patrimonio municipal.

Y allí aparece uno de los aspectos destacables de la decisión de Yonar: un reclamo no deja de ser válido porque haya nacido durante otra gestión.

Escuchar también los reclamos heredados

En la administración pública es habitual que los cambios de gestión produzcan proyectos nuevos, prioridades diferentes y, en ocasiones, expedientes y pedidos vecinales que quedan esperando.

La intervención en Las Lomitas plantea una lógica diferente: recuperar demandas anteriores, evaluarlas y avanzar sobre aquellas que pueden encontrar una solución.

El intendente Lino Yonar destacó precisamente el trabajo realizado por las distintas áreas y el acompañamiento de los propios vecinos para destrabar una situación que llevaba tiempo pendiente.

No se trata únicamente de abrir una calle. Para las familias que reclamaron durante años, significa comprobar que un pedido realizado tiempo atrás puede finalmente convertirse en una respuesta del Estado.

Recuperar espacios públicos para el barrio

Otro componente de los trabajos es la recuperación de un sector perteneciente al patrimonio municipal.

La intención es que vuelva a estar disponible para el uso público y que, junto con la apertura de la calle, contribuya a mejorar la organización y circulación dentro de Las Lomitas.

La Municipalidad anticipó que continuará trabajando sobre otros espacios públicos que necesiten ser recuperados y resguardados.

En una gestión municipal, las grandes obras suelen quedarse con las fotografías. Pero muchas veces son estas intervenciones, menos espectaculares y mucho más cercanas, las que modifican la vida cotidiana de un barrio.

En Las Lomitas había un reclamo que venía esperando desde hacía años. La gestión de Lino Yonar decidió tomarlo, avanzar y empezar a convertirlo en realidad.