Martín Ignacio Thames Cantolla, ingeniero industrial y doctor en Ingeniería, fue distinguido en los Premios Balseiro por una investigación aplicada a la industria del litio. En La Máquina de Vapor, por DATASA, explicó su modelo para mejorar decisiones, reducir costos y fortalecer la participación de proveedores locales en una actividad que sigue creciendo en Salta.
Salta tiene litio bajo tierra, inversiones en marcha y proyectos que prometen transformar la economía provincial. Pero entre extraer el recurso y convertir esa riqueza en desarrollo existe algo bastante menos vistoso que un salar fotografiado desde un dron: una cadena completa de proveedores, trabajadores, comunidades, empresas, tecnología, gobiernos y clientes que necesita funcionar de manera coordinada.
Sobre ese problema trabaja Martín Ignacio Thames Cantolla, ingeniero industrial, doctor en Ingeniería e investigador vinculado a la Universidad Nacional de Salta (UNSa), quien fue distinguido recientemente en la categoría Joven Investigador de los Premios Balseiro por el trabajo desarrollado a partir de su tesis doctoral.
En diálogo con La Máquina de Vapor, por DATASA, explicó que su investigación busca llevar conocimiento académico directamente a uno de los sectores estratégicos de la provincia.
“Acá en Salta también desarrollamos ciencia y hacemos investigación aplicada, en este caso a la industria del litio”, destacó.
El litio pensado como un rompecabezas
La tesis de Thames Cantolla se titula “Criterios de optimización para la cadena de valor del litio” y propone un modelo denominado PUZLE.
La lógica es sencilla de visualizar: pensar la cadena de valor como un rompecabezas en el que cada pieza necesita encajar correctamente con las demás.
Dentro de ese esquema aparecen los proveedores, las comunidades y la sociedad, las tecnologías utilizadas, las empresas, los gobiernos y las leyes, y finalmente los clientes.
El objetivo es ofrecer herramientas para que cada actor pueda tomar mejores decisiones y, al mismo tiempo, reducir los costos asociados a las distintas etapas del proceso.
No se trata entonces solamente de estudiar cómo extraer más litio. La pregunta es bastante más amplia: cómo lograr que toda la estructura que rodea al recurso funcione mejor.
Proveedores locales: competir también es pertenecer al territorio
Uno de los ejemplos desarrollados durante la entrevista estuvo relacionado con la selección de proveedores.
Una empresa minera suele evaluar precio, calidad, tiempos de respuesta y capacidad operativa antes de contratar un servicio. El modelo desarrollado por Thames Cantolla incorpora además otro criterio: la pertenencia local.
Salta cuenta con disposiciones orientadas a priorizar proveedores y mano de obra de la provincia. Según explicó el investigador, la metodología permite integrar ese componente territorial con el resto de los factores económicos y técnicos para determinar qué proveedor ofrece la alternativa más conveniente.
Y sostuvo que el empresariado local ya avanzó considerablemente en esa carrera.
“Hay empresas que ya cuentan con mano de obra local y que hoy son grandes competidores contra empresas de afuera”, afirmó.
El dato importa porque una minería que exporta millones pero compra prácticamente todo fuera del territorio sería una cosa. Una minería capaz de desarrollar proveedores salteños, conocimiento y empleo especializado sería otra bastante diferente.
¿Salta exporta litio o puede construir una industria alrededor?
La conversación también avanzó sobre una de las preguntas más incómodas del crecimiento minero: cuánto valor queda efectivamente en el país.
Thames Cantolla explicó que existen investigaciones orientadas a avanzar sobre diferentes etapas de la actividad. En la UNSa, por ejemplo, mencionó trabajos científicos vinculados con la reinyección de salmueras residuales resultantes de los procesos productivos.
La intención es estudiar de qué manera esos fluidos podrían volver al salar reduciendo las modificaciones respecto de sus condiciones iniciales.
Sin embargo, fue prudente respecto de su utilización efectiva por parte de las compañías. Cada empresa maneja procesos y tecnologías propias y el investigador aclaró que no podía asegurar qué procedimientos se están utilizando actualmente dentro de cada proyecto.
También mencionó investigaciones desarrolladas en otras partes de Argentina para fabricar baterías de litio.
Ese salto resulta fundamental para la discusión sobre agregado de valor. Exportar carbonato de litio significa participar en una etapa de la cadena. Transformarlo y utilizarlo en productos tecnológicos implica subir varios escalones.
Por ahora, una buena parte de ese horizonte continúa localizada en investigación y desarrollo.
Ciencia salteña para una industria salteña
El reconocimiento recibido por Thames Cantolla también permitió discutir cuál es el papel de la universidad pública dentro del crecimiento minero.
El investigador defendió el aporte de la UNSa tanto en formación profesional como en investigación y recordó que numerosos graduados y docentes ya están incorporados a proyectos vinculados con la actividad.
“Donde haya alguna empresa o algún emprendimiento, estoy seguro de que va a haber algún profesional de la UNSa”, sostuvo, incluyendo también el aporte proveniente de otras universidades salteñas.
La minería moderna, justamente, empieza a depender cada vez menos de aquella imagen del pico y la pala y mucho más de ingenieros, químicos, geólogos, técnicos, especialistas ambientales, programadores, investigadores y profesionales capaces de resolver problemas complejos.
Y ahí el conocimiento deja de ser un acompañamiento de la minería para convertirse en parte del negocio minero.
Una cadena que recién empieza a construirse
Sobre la relación entre investigación, empresas y políticas públicas, Thames Cantolla consideró que existe un camino iniciado, aunque todavía queda margen para profundizarlo.
“Siempre se pueden mejorar las cosas”, señaló, y planteó que el desafío está en continuar generando articulación entre los diferentes sectores.
La conclusión deja una discusión interesante para Salta.
Durante años, el debate minero estuvo dominado por una pregunta: ¿tenemos recursos?
La respuesta ya es evidente.
Ahora empieza una etapa bastante más difícil: determinar cuánto conocimiento puede producir Salta alrededor de esos recursos, cuántas empresas locales pueden crecer, cuántos profesionales pueden formarse y cuánto valor puede quedar efectivamente en la provincia.
La distinción obtenida por Thames Cantolla muestra una parte de ese camino. Porque el verdadero salto quizá no consista únicamente en sacar litio del salar, sino en construir inteligencia, tecnología y capacidad productiva alrededor de él.


