El ex secretario de Cambio Climático de la Nación advirtió que el próximo fenómeno de El Niño podría ser uno de los más intensos registrados. También cuestionó el negacionismo climático, habló sobre los riesgos económicos asociados al ambiente y defendió la necesidad de políticas de adaptación.

 

El ex secretario de Cambio Climático, Desarrollo Sostenible e Innovación de la Nación, Rodrigo Rodríguez Tornquist, advirtió sobre la posibilidad de que el próximo fenómeno de El Niño alcance una intensidad extraordinaria y genere impactos significativos en distintas regiones del planeta, incluida Argentina.

Durante una entrevista en el programa La Máquina de Vapor, el especialista explicó que diversos organismos científicos internacionales vienen observando anomalías térmicas inusuales en el océano Pacífico, lo que llevó a algunos investigadores a describir el fenómeno como un posible “Niño Godzilla”.

Según detalló, las mediciones realizadas por organismos como la NASA, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) y la Agencia Espacial Europea muestran temperaturas superiores a las registradas en eventos anteriores de gran magnitud.

“Estamos viendo un fenómeno que se desarrolla sobre un planeta que ya se encuentra más caliente que en la era preindustrial. Eso aumenta la probabilidad de eventos extremos”, explicó.

Más lluvias, olas de calor e incendios
Rodríguez Tornquist sostuvo que para Argentina los principales riesgos asociados al fenómeno serán las lluvias intensas, las olas de calor y el aumento de los incendios forestales.

Indicó que los meses comprendidos entre noviembre y febrero podrían registrar temperaturas por encima de los valores habituales y episodios climáticos más severos que los observados en años anteriores.

El especialista recordó que distintos países de la región ya comenzaron a implementar medidas preventivas para afrontar posibles emergencias derivadas de estas condiciones climáticas.

“El desafío no es ser apocalípticos, sino responsables. Cuando la ciencia advierte que puede venir un fenómeno complejo, lo razonable es prepararse”, afirmó.

La discusión sobre el cambio climático
Durante la entrevista también se refirió al debate sobre el cambio climático y cuestionó las posiciones negacionistas.

Según explicó, la existencia del cambio climático ya no forma parte de una discusión científica internacional, sino que existe un amplio consenso respecto a que las actividades humanas aceleran procesos naturales que afectan al sistema climático global.

En ese sentido, señaló que los fenómenos extremos observados en los últimos años, como inundaciones, olas de calor y tormentas severas, forman parte de una tendencia que obliga a repensar las estrategias de adaptación.

Además recordó que Argentina continúa siendo parte del Acuerdo de París y que mantiene vigente la Ley Nacional de Presupuestos Mínimos de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático Global, aprobada por unanimidad en el Congreso en 2019.

El impacto económico del ambiente
Uno de los aspectos centrales de la entrevista fue la relación entre ambiente y economía.

Rodríguez Tornquist sostuvo que actualmente el sistema financiero internacional considera al cambio climático como un factor de riesgo económico cada vez más relevante.

Como ejemplo, explicó que las compañías aseguradoras y los fondos de inversión analizan con atención los impactos climáticos antes de decidir dónde invertir o financiar proyectos.

“Si una zona presenta riesgos crecientes de inundaciones, sequías o pérdida de recursos hídricos, aumentan los costos de financiamiento y de seguros”, señaló.

También mencionó informes internacionales que advierten sobre los efectos del retroceso de los glaciares en regiones productivas y mineras de América del Sur, debido a la importancia estratégica del agua para el desarrollo económico.

Minería, desarrollo y ambiente
Consultado sobre el debate en torno a la minería y la Ley de Glaciares, el ex funcionario planteó que la discusión no debe reducirse a posiciones ideológicas.

Consideró que los desafíos actuales obligan a encontrar mecanismos que permitan compatibilizar el desarrollo productivo con la protección de los recursos naturales.

Para ello propuso abordar de manera conjunta cuatro grandes agendas: la seguridad alimentaria, la seguridad energética, la protección ambiental y el desarrollo tecnológico.

“No existe una contradicción entre desarrollo y ambiente. La economía depende de la calidad del ambiente. Sin agua, energía y ecosistemas funcionales, ninguna actividad económica puede sostenerse en el tiempo”, sostuvo.

Un llamado a planificar
Hacia el final de la entrevista, Rodríguez Tornquist reconoció que las dificultades económicas suelen desplazar las preocupaciones ambientales de la agenda cotidiana de la población.

Sin embargo, consideró que los fenómenos climáticos extremos obligan a recuperar la planificación y la prevención como herramientas fundamentales para reducir riesgos futuros.

“El desafío es construir propuestas que permitan a la sociedad entender que todavía hay margen para actuar y prepararse mejor para lo que viene”, concluyó.

https://youtu.be/daNV-DL4nsI?si=nYBo7__LyQIWiuzh