Padres de estudiantes de la escuela Jean Mermoz y de la Escuela Técnica Ingeniero Maury reclaman mayor acompañamiento, personal de apoyo y medidas para prevenir situaciones de violencia. Además, una madre advierte que los alumnos que completan sus trayectorias escolares hasta quinto año recibirían certificados en lugar de títulos, lo que podría dificultar la continuidad de sus estudios.

La preocupación de las familias de estudiantes con discapacidad en Rosario de Lerma va más allá de las condiciones de seguridad dentro de las aulas. A los reclamos por situaciones de agresión, falta de personal de apoyo y necesidad de mayor acompañamiento institucional, se suma ahora un cuestionamiento sobre la documentación que reciben los alumnos al finalizar sus trayectorias escolares.

La situación fue expuesta por familiares de estudiantes de la escuela Jean Mermoz, en articulación con la Escuela Técnica Ingeniero Maury, a través de una presentación escrita fechada el 9 de octubre de 2026.

En el documento, dirigido a las autoridades educativas, los padres expresaron su preocupación por situaciones que, según denuncian, afectan la integridad física y emocional de los estudiantes, particularmente de quienes necesitan mayores niveles de acompañamiento.

Denuncian agresiones y falta de personal de apoyo

Según la presentación de las familias, durante la jornada escolar se estarían registrando situaciones reiteradas de desregulación emocional, conflictos y agresiones físicas entre estudiantes.

Los padres advierten que estos episodios requieren una intervención preventiva y especializada, y cuestionan que las respuestas institucionales se produzcan únicamente después de ocurrido un conflicto.

También señalan la falta o insuficiencia de preceptores y personal de apoyo para supervisar los espacios comunes y acompañar a los estudiantes durante toda la jornada.

En ese sentido, solicitaron medidas inmediatas de protección, protocolos claros de actuación ante situaciones de crisis, intervención del equipo pedagógico y seguimiento de las prácticas educativas.

Las familias aclararon que su reclamo no busca señalar ni estigmatizar a ningún estudiante con discapacidad, sino garantizar condiciones adecuadas de seguridad, inclusión y respeto para toda la comunidad educativa.

El acompañamiento de dos docentes durante cinco años

En medio de los cuestionamientos, una de las madres destacó especialmente el trabajo realizado por los profesores Rafael Sangari y Marcelo Ríos, a quienes reconoció por su acompañamiento durante los cinco años de articulación con la escuela técnica.

Según explicó, ambos docentes brindaron un apoyo constante a los estudiantes que realizan sus trayectorias escolares a través del CI.

La madre remarcó que el compromiso de estos profesores ha sido fundamental para sostener el recorrido educativo de los alumnos, diferenciando su tarea de los problemas institucionales que actualmente denuncia.

El reconocimiento cobra especial importancia porque, de acuerdo con su testimonio, este año su familia atraviesa la etapa de egreso, después de un proceso educativo que se desarrolla desde primero hasta quinto año.

Otro reclamo: certificados en lugar de títulos

A los problemas de seguridad y acompañamiento se suma una nueva preocupación: la documentación que recibirían los estudiantes con discapacidad al finalizar sus estudios.

Una de las madres denunció que, pese a completar una trayectoria escolar de primero a quinto año, desde la coordinación provincial se les otorgaría un certificado común en lugar de un título.

Según su planteo, esa documentación no permitiría acreditar los estudios de la misma manera que un título, lo que podría convertirse en una dificultad para aquellos estudiantes que tengan la posibilidad de continuar su formación.

La mujer sostiene que la normativa nacional sobre discapacidad y trayectorias educativas reconoce derechos vinculados con la certificación de los estudios y anticipó que buscará asesoramiento legal para reclamar una respuesta.

También aseguró que intentó obtener explicaciones por escrito de la coordinación provincial, pero que hasta el momento no consiguió la contestación que considera necesaria.

La denuncia abre un interrogante sobre qué documentación reciben efectivamente los alumnos, qué alcance académico tiene y qué posibilidades de continuidad educativa garantiza. Esos aspectos requieren una respuesta formal de las autoridades educativas y una revisión de la normativa aplicable a cada trayectoria.

Las familias reclaman respuestas por escrito

En la presentación del 9 de octubre, los padres solicitaron que sus planteos sean incorporados a los registros institucionales y que se informe por escrito qué medidas se adoptarán para mejorar la seguridad y el acompañamiento de los estudiantes.

Entre los pedidos figuran el refuerzo de personal, la intervención urgente del equipo pedagógico, la revisión de prácticas que puedan generar situaciones de presión y la implementación de estrategias individualizadas para los alumnos que las necesiten.

También plantearon la posibilidad de incorporar un docente auxiliar que acompañe al grupo, evitando trasladar esa responsabilidad a profesores de talleres que, según sostienen, no cuentan con la preparación especializada para afrontar determinadas situaciones.

El reclamo reúne así dos preocupaciones centrales: que los estudiantes puedan transitar su escolaridad en condiciones seguras e inclusivas y que, al finalizarla, cuenten con documentación que reconozca adecuadamente su recorrido educativo.

Por el momento, los cuestionamientos sobre la entrega de títulos y las situaciones denunciadas corresponden al testimonio de las familias y a la presentación escrita. No se cuenta con una respuesta oficial de las autoridades educativas sobre estos puntos.