El neumonólogo infantil Milton Godoy pasó por Doctor Live en Datasa y respondió las dudas más frecuentes de madres y padres sobre asma, bronquiolitis, vacunas, antibióticos y cigarrillos electrónicos. Durante la entrevista insistió en la importancia del diagnóstico temprano y desmintió varios mitos que todavía persisten.
Los mocos verdes no significan que un niño necesite antibióticos, el asma no impide hacer deporte y los inhaladores («puff») no generan adicción. Esas fueron algunas de las principales aclaraciones que realizó el neumonólogo infantil Milton Godoy durante su participación en Doctor Live, el programa de salud de Datasa.
A lo largo de la entrevista, el especialista repasó una serie de creencias muy extendidas entre las familias y explicó, con ejemplos cotidianos, por qué muchas de ellas carecen de respaldo científico.
Los mocos verdes no siempre requieren antibióticos
Uno de los primeros mitos abordados fue el uso de antibióticos cuando las secreciones nasales cambian de color.
Godoy explicó que, en un niño sano, el moco suele evolucionar de transparente a amarillo y luego a verdoso como parte del proceso normal de una infección viral.
«En un paciente sano, el moco amarillo o verde no significa que necesite antibióticos», remarcó.
El asma no impide que los niños hagan deporte
El especialista también desmintió una de las creencias que más escucha en el consultorio: que un niño con diagnóstico de asma debe dejar de practicar actividad física.
Por el contrario, sostuvo que el deporte forma parte del tratamiento porque mejora la capacidad pulmonar, fortalece la musculatura y favorece el desarrollo físico y social de los chicos.
La clave, explicó, es indicar la medicación adecuada para que puedan realizar ejercicio sin limitaciones.
Cuándo sospechar asma
Durante la charla, Godoy detalló cuáles son los principales síntomas que pueden hacer sospechar un cuadro asmático.
Entre ellos mencionó:
- Tos seca que aparece al correr, jugar, reírse o hacer actividad física.
- Silbidos al respirar.
- Dolor de pecho durante el ejercicio.
- Dificultad para respirar o sensación de agitación.
Además, advirtió que una crisis de asma puede presentarse sin fiebre, por lo que la ausencia de temperatura elevada no debe hacer subestimar los síntomas.
Las mascotas no siempre son el problema
Otro de los mitos que desmintió fue que los perros y gatos producen asma.
El neumonólogo explicó que convivir con mascotas desde los primeros meses de vida incluso puede favorecer una mejor tolerancia inmunológica.
No obstante, aclaró que en pacientes asmáticos que nunca tuvieron animales, incorporar una mascota posteriormente podría agravar algunos síntomas, especialmente si se trata de gatos, cuyo alérgeno puede dispersarse varios metros alrededor del domicilio.
Respirar por la boca también tiene consecuencias
Godoy remarcó que respirar por la boca no es un hábito normal y puede generar distintos problemas.
Además de facilitar infecciones respiratorias, explicó que altera el desarrollo de la cara, del paladar y de la dentadura durante el crecimiento, motivo por el cual recomendó consultar cuando un niño presenta respiración bucal persistente.
Vacunas: no esperar a que desaparezcan los mocos
El especialista también aprovechó para aclarar otra duda frecuente: un resfrío leve no constituye una contraindicación para recibir vacunas.
Indicó que los niños pueden vacunarse aunque tengan mocos, siempre que no presenten fiebre reciente u otra condición clínica que el médico considere relevante.
Además, repasó las recomendaciones vigentes para las vacunas antigripal y antineumocócica, especialmente en menores de dos años, mayores de 65 años y personas con enfermedades respiratorias crónicas.
El cigarrillo electrónico también hace daño
Sobre el final de la entrevista, Godoy hizo especial énfasis en un tema que preocupa cada vez más a las sociedades científicas: el vapeo.
Afirmó que los cigarrillos electrónicos generan dependencia por la nicotina y no representan una alternativa segura frente al cigarrillo tradicional.
También recordó que el humo del tabaco afecta directamente la eficacia de los tratamientos respiratorios en los niños y reiteró que dejar de fumar es una de las medidas más importantes para proteger la salud de toda la familia.
Un mensaje para las familias
El neumonólogo concluyó que muchas enfermedades respiratorias infantiles pueden controlarse correctamente cuando existe un diagnóstico oportuno, se siguen los tratamientos indicados y se evitan decisiones basadas en mitos o información errónea.
Para el especialista, consultar a tiempo y mantener los controles médicos permite que la mayoría de los niños con enfermedades respiratorias lleven una vida completamente normal.


