La comandante Patricia Castillo advirtió sobre la crítica situación que atraviesa el sistema bomberil por la falta de desembolsos nacionales. Señaló que los recursos son fundamentales para equipamiento, mantenimiento de unidades y protección del personal que interviene en emergencias.

 

La comandante de la Asociación Civil Portal de los Andes Bomberos Voluntarios de Campo Quijano, Patricia Castillo, expresó su preocupación por la situación que atraviesa el sistema bomberil argentino debido a la falta de desembolsos nacionales destinados al fortalecimiento de los cuarteles.

En diálogo con DATASA, explicó que los fondos previstos por ley son fundamentales para la compra de equipamiento de protección personal, el mantenimiento de las unidades de respuesta, la adquisición de combustible y las mejoras de infraestructura necesarias para garantizar el funcionamiento cotidiano de los cuarteles.

«Lo que estamos reclamando es la emergencia del sistema bomberil debido a que Nación está desfinanciando el sistema porque no se han realizado los desembolsos correspondientes que recibimos cada año», señaló.

Castillo detalló que estos recursos provienen de una retención específica aplicada a las pólizas de seguros, establecida por la legislación vigente para fortalecer a los cuerpos de bomberos voluntarios de todo el país. Sin embargo, aseguró que los fondos no llegaron y eso impacta directamente en la capacidad operativa de las instituciones.

En el caso de Campo Quijano, indicó que no cuentan con otra fuente de financiamiento que permita cubrir estos gastos esenciales. «Nosotros no tenemos ninguna otra ayuda aparte de esa», afirmó.

Además de la respuesta ante incendios y accidentes, la comandante destacó el trabajo preventivo y educativo que realizan en la comunidad. Entre las iniciativas mencionó la capacitación de brigadas estudiantiles en la Escuela Técnica Ingeniero Maury, donde los jóvenes reciben formación en RCP, primeros auxilios, control de hemorragias y gestión del riesgo.

Respecto a los incendios de pastizales, advirtió que la mayoría son provocados por acciones humanas. Según las estadísticas que manejan desde la institución, el 98% de estos focos se originan por negligencia o prácticas inadecuadas como la quema de basura o pastizales.

«La gente cree que puede controlar el fuego, pero muchas veces cambia la dirección del viento y termina afectando viviendas, animales, árboles nativos y todo el ecosistema», explicó.

En ese sentido, consideró necesario endurecer las sanciones para quienes provoquen incendios y contemplar dentro de las multas el daño ambiental generado. También remarcó la importancia de profundizar las campañas de concientización, especialmente entre niños y jóvenes, a quienes considera actores fundamentales para construir una cultura de prevención.

Sobre la situación actual de los cuarteles, Castillo fue contundente al advertir sobre los riesgos que implica trabajar sin los recursos necesarios. Explicó que cada bombero recibe años de capacitación antes de intervenir en emergencias y que la falta de equipamiento adecuado pone en peligro la vida de quienes prestan servicio de manera voluntaria.

«No puedo permitir que el Estado aumente el riesgo de vida de mis bomberos. Los chicos ya son voluntarios y eso tiene un valor enorme. No puedo enviarlos a una emergencia sin la protección correspondiente», sostuvo.

Actualmente, el cuartel de Campo Quijano cuenta con 24 bomberos voluntarios activos, un grupo de aspirantes que comenzará a prestar servicio próximamente y decenas de brigadistas en formación.

Finalmente, la comandante pidió a las autoridades provinciales acompañar el reclamo del sector y gestionar respuestas urgentes ante la proximidad de la temporada de incendios forestales.

«El 1 de junio comenzó la temporada forestal. Los incendios van a llegar y nos van a necesitar. Por eso es fundamental contar con los recursos necesarios para proteger tanto a los bomberos como a toda la comunidad», concluyó.