Comprar un mate de madera y llenarlo inmediatamente de yerba puede ser tentador. Según explicó la emprendedora Soledad Jalil, hay algunos pasos previos para prepararlo y conservarlo.

Antes del primer mate

Pocas cosas consiguen que un argentino descubra súbitamente que tiene opiniones técnicas tan firmes como el mate.

Amargo o dulce. Con montañita o sin ella. Agua a 80 grados o “yo calculo mirando la pava”. Y después aparece otro campo de batalla: cómo curar un mate nuevo.

Soledad Jalil, de Matezuli, explicó en Emprendete el método que recomienda para los mates artesanales de madera.

Yerba usada y paciencia

Según explicó, una alternativa consiste en utilizar yerba húmeda del mate anterior y colocarla dentro del recipiente nuevo.

Después toca hacer lo más difícil para nuestra especie: esperar.

La recomendación brindada durante el programa fue dejarla reposar entre seis y doce horas, siendo preferible un período más prolongado antes del primer uso.

La idea es acondicionar el interior antes de comenzar a utilizarlo regularmente.

¿Y debajo de la canilla?

Para los mates de madera, Jalil recomendó evitar lavarlos directamente bajo el chorro de agua.

Su consejo es retirar la yerba y realizar la limpieza procurando no mantener la madera innecesariamente empapada.

También habló de otro asunto capaz de dividir familias: la temperatura.

Su preferencia es utilizar agua alrededor de los 80 grados, sin dejar que llegue a hervir.

Después vienen las preferencias personales.

Porque podrán existir métodos, temperaturas y recomendaciones, pero intentar conseguir que todos los argentinos preparen el mate de la misma manera sería un proyecto bastante más ambicioso que dolarizar el planeta.