La historia de un vínculo que nació en plena pandemia y hoy busca el reconocimiento legal para garantizar derechos y oportunidades.
Alejandro Cardona contó cómo conoció a Danilo en 2020, cuando el niño trabajaba en la calle en plena pandemia. A partir de ese encuentro, comenzó un vínculo que con el tiempo se transformó en una relación de contención, acompañamiento y proyecto de vida en común.
Seis años después, Danilo asiste al colegio, entrena boxeo diariamente y construye un futuro con disciplina y objetivos claros. Sin embargo, la situación legal aún no está resuelta, lo que impide que pueda acceder a derechos básicos como viajar o competir fuera de su provincia.
Cardona explicó que actualmente se encuentran gestionando la documentación necesaria para que el joven pueda llevar su apellido y formalizar el vínculo. En ese proceso, atravesaron dificultades administrativas que retrasaron los trámites.
El joven, que decidió alejarse de su entorno familiar por situaciones vinculadas a consumos problemáticos, eligió un camino distinto enfocado en el estudio y el deporte. En ese sentido, el boxeo se convirtió en un punto de unión y una herramienta de crecimiento personal.
A través de redes sociales, ambos comparten su día a día, lo que les permitió ganar visibilidad y apoyo. Sin embargo, Cardona remarcó que no solicitan dinero, sino acompañamiento a través del crecimiento de los emprendimientos del joven.
La historia busca visibilizar la importancia de escuchar a los jóvenes y garantizarles oportunidades. Mientras tanto, continúan a la espera de una resolución judicial que permita consolidar legalmente una relación que, en los hechos, ya funciona como una familia.


