Antonella Solís y María del Huerto Cachagua lanzan un programa destinado a proveedores mineros que busca profesionalizar el sector, mejorar el liderazgo y fortalecer el cumplimiento ambiental en un contexto de incertidumbre económica.

 

En un contexto marcado por la incertidumbre del mercado laboral y los vaivenes de la actividad minera, dos profesionales salteñas impulsan una propuesta concreta para fortalecer a las pequeñas y medianas empresas del sector. Se trata de “Impulso Minero”, un programa de capacitación que combina liderazgo, desarrollo organizacional y derecho ambiental, orientado especialmente a proveedores de la industria.

La iniciativa surge del trabajo conjunto entre Antonella Solís, abogada especialista en derecho ambiental y minería, y María del Huerto Cachagua, referente en recursos humanos y directora de la consultora SIL, que cuenta con casi dos décadas de trayectoria.

“El objetivo es profesionalizar a los proveedores, darles herramientas concretas y ayudarlos a competir en un mercado cada vez más exigente”, explicaron durante una entrevista radial.

El programa está pensado para pymes y empresas familiares que, en muchos casos, no cuentan con áreas específicas para abordar aspectos clave como el cumplimiento normativo, la gestión ambiental o el desarrollo de habilidades blandas dentro de sus equipos.

Uno de los ejes principales es el liderazgo. Desde la organización destacan la importancia de formar líderes capaces de gestionar equipos en contextos complejos, con herramientas de comunicación, inteligencia emocional y trabajo colaborativo.

A esto se suma el componente legal y ambiental, donde se busca acercar a las empresas a la normativa vigente, muchas veces desconocida. “Hay proveedores que ya están trabajando en minería pero no tienen en claro el marco legal o los requisitos ambientales que deben cumplir”, señalaron.

El programa también pone el foco en el contexto actual del sector. Según explicaron, tras un fuerte crecimiento entre 2022 y 2023, la actividad sufrió una retracción en los últimos años, lo que impactó directamente en los proveedores, obligándolos a reducir estructuras o diversificar sus servicios.

En ese escenario, consideran clave aprovechar los momentos de menor actividad para capacitarse y mejorar la competitividad. “Cuando el mercado se reactive, van a estar mejor posicionados quienes hayan trabajado en profesionalizarse”, indicaron.

Otro aspecto relevante es la necesidad de elevar los estándares para competir con empresas de otras provincias o incluso del exterior, que ya cuentan con certificaciones y procesos más desarrollados.

Además, remarcaron la importancia de la responsabilidad ambiental y social dentro de la actividad minera. “Todas las empresas generan impacto, no solo las grandes. Los proveedores también deben asumir ese rol y trabajar con las comunidades”, afirmaron.

La capacitación se desarrollará los días 12 y 13 de mayo, y está dirigida a empresas, emprendedores y profesionales interesados en insertarse o crecer dentro del sector minero.