Las menores, de nacionalidad boliviana, fueron encontradas en condiciones de vulnerabilidad durante una investigación impulsada por organismos de protección de derechos. La Justicia investiga además una denuncia por presunto abuso sexual contra uno de los propietarios de los comercios involucrados.

 

La Ciudad de Buenos Aires rescató a tres adolescentes que habrían sido sometidas a explotación laboral en verdulerías ubicadas en el barrio de Belgrano y otros puntos del Área Metropolitana. La investigación también derivó en una denuncia por presunto abuso sexual contra una de las menores, hecho que ahora forma parte de las actuaciones judiciales.

El operativo fue coordinado por el Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (CDNNyA) junto a la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), luego de detectar graves irregularidades en las condiciones de trabajo y alojamiento de las adolescentes.

Según trascendió, una de las jóvenes denunció haber sido víctima de un presunto abuso sexual por parte de un hombre de aproximadamente 30 años, identificado como propietario de otra verdulería vinculada a la investigación. A partir de esa declaración, los organismos intervinientes avanzan en la formalización de las actuaciones para elevar con urgencia el informe al juzgado correspondiente.

Las autoridades buscan determinar la frecuencia y la naturaleza del contacto que los sospechosos mantenían con las menores, quienes actualmente permanecen alojadas en espacios protegidos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Debido a que las tres adolescentes son de nacionalidad boliviana, el CDNNyA inició además una articulación con el área de Restitución Internacional para analizar cada situación particular bajo el principio del interés superior del niño y respetando las decisiones y voluntades de las víctimas.

En paralelo, el Gobierno porteño solicitará informes complementarios a la Coordinación Nacional de Rescate y requerirá la intervención de organismos laborales con el objetivo de avanzar en sanciones económicas y clausuras definitivas de los locales donde se detectaron situaciones de explotación.

La presidenta del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, Victoria Morales Gorleri, advirtió sobre la necesidad de visibilizar este tipo de delitos.

“La explotación infantil y adolescente no siempre ocurre en ámbitos ocultos o alejados de nuestra vida cotidiana, y muchas veces sucede frente a nuestros ojos. No naturalicemos situaciones que vulneran derechos, como ver a un adolescente trabajando en un comercio en condiciones que pueden ser de explotación laboral”, señaló.

Además, remarcó la importancia de la denuncia ciudadana ante situaciones sospechosas. “Ante cualquier situación que genere preocupación o dudas, es fundamental buscar ayuda a través de la Línea 102 o el 911. Todos podemos y debemos ser parte de la restitución de derechos”, concluyó.

El caso volvió a poner en agenda la problemática de la explotación laboral infantil y adolescente en entornos urbanos, una modalidad que suele permanecer invisibilizada pese a desarrollarse en actividades comerciales de contacto cotidiano con la comunidad.