La actual titular de ATE Salta se impuso en los comicios de la CTA Autónoma y quedó al frente de la central para el período 2026-2030. El resultado provisorio marcó una ventaja para la Lista 1, aunque la elección quedó atravesada por fuertes cuestionamientos de los sectores de Julio Molina y María Julia Pizola, que denunciaron irregularidades y anticiparon pedidos de impugnación.

La CTA Autónoma de Salta tiene nueva conducción, pero el cambio de autoridades está lejos de cerrar la discusión electoral. Mabel Álvarez se impuso en los comicios provinciales y fue consagrada como secretaria general para los próximos cuatro años, acompañada por Esteban Cabrini y Raúl Rodríguez como adjuntos.

Según los resultados provisorios difundidos por la Lista N°1, Agrupación Juan Arroyo, el espacio consiguió imponerse frente a las nóminas encabezadas por Julio Molina, hasta ahora secretario general de la central, y María Julia Pizola.

El festejo, sin embargo, llegó acompañado por una batalla paralela. Las dos listas opositoras desconocieron el desarrollo del proceso, denunciaron distintas irregularidades y anticiparon que buscarán impugnar la elección.

Álvarez consiguió avanzar en Capital y el norte provincial

Uno de los datos políticos destacados por el sector ganador fue el desempeño obtenido en el interior.

La Lista 1 aseguró haberse impuesto en Pichanal, Hipólito Yrigoyen y Orán, territorios donde el sector de Pizola mantenía una presencia importante dentro de la estructura sindical.

También informó resultados favorables en Capital, particularmente entre trabajadores de la salud pública y en distintas mesas del sector educativo.

Tras conocerse el escrutinio provisorio, Álvarez buscó presentar la victoria como el resultado de una construcción colectiva y agradeció el acompañamiento de trabajadores municipales, docentes, personal de salud y referentes del interior provincial.

La dirigente llega así a la conducción provincial de la CTA Autónoma mientras continúa desempeñándose como secretaria general de ATE Salta.

Dos listas, un mismo cuestionamiento

El problema para la conducción electa es que no se trata de una sola lista denunciando irregularidades.

Julio Molina cuestionó el proceso desde antes de la votación y sostuvo que existieron inconvenientes con los padrones, afiliados que no pudieron votar donde les correspondía y faltantes de boletas opositoras en determinados centros.

También afirmó que se presentaron impugnaciones en distintas mesas y cuestionó que algunas continuaran funcionando pese a los reclamos.

“Esto no es democracia sindical”, sostuvo Molina al anunciar que su sector avanzará con el pedido de impugnación.

Desde la Lista 4 de María Julia Pizola plantearon cuestionamientos similares sobre padrones y conformación de mesas. Además, denunciaron presuntas presiones, amenazas y ofrecimientos de dinero. Parte de estas últimas acusaciones, según señalaron los propios denunciantes, provienen de mensajes y testimonios recibidos de afiliados y deberán ser acreditadas en las instancias correspondientes.

Una victoria que todavía tendrá que atravesar la discusión electoral

Por ahora hay un resultado provisorio y una ganadora: Mabel Álvarez. Pero también existen impugnaciones anunciadas por sus dos adversarios.

Y esa diferencia importa.

Las denuncias opositoras no prueban por sí mismas que haya existido fraude ni permiten invalidar automáticamente el resultado. Pero tampoco deberían despacharse como simple enojo de quienes perdieron. Si dos sectores que compitieron en una elección sindical denuncian problemas con padrones, fiscalización y disponibilidad de boletas, corresponde que las autoridades electorales den respuestas claras.

La democracia sindical no termina cuando se cuentan los votos. También exige que quienes participaron puedan conocer cómo se desarrolló el proceso y que cualquier denuncia concreta sea investigada.

Mabel Álvarez emerge de las urnas como la nueva conductora de la CTA Autónoma salteña. Ahora queda una segunda disputa, menos fotogénica pero igualmente importante: determinar si las objeciones opositoras tienen sustento y despejar las dudas sobre una elección que nació con nueva conducción, pero también con polémica.