El gobernador Gustavo Sáenz pidió encontrar un equilibrio entre las cuentas públicas y la situación social. Mientras la dirigencia comienza a discutir PASO, alianzas y estrategias electorales, el mandatario salteño puso el foco en otra urgencia: el bolsillo y los problemas cotidianos de las familias.

Con 2027 cada vez más presente en las conversaciones de la política argentina, Gustavo Sáenz decidió correr el eje de las elecciones y llevarlo hacia la economía cotidiana. El gobernador de Salta sostuvo que alcanzar el equilibrio fiscal es necesario, pero advirtió que ordenar las cuentas del Estado no puede convertirse en un objetivo desconectado de lo que ocurre fuera de las planillas.

“Están preocupados con el equilibrio fiscal y todavía no llegamos al justo medio, como decía Aristóteles: buscar el justo medio entre el equilibrio fiscal y el social”, afirmó durante una entrevista con un medio nacional.

La definición aparece en un momento en el que buena parte de la discusión política empieza a concentrarse en las PASO, su posible eliminación o suspensión, los acuerdos partidarios y el armado electoral para el próximo año.

Para Sáenz, sin embargo, esa agenda corre varios metros detrás de las preocupaciones de la sociedad.

La política piensa en las elecciones, la gente en el bolsillo

El gobernador marcó una diferencia entre las prioridades que observa dentro de la dirigencia y aquellas que atraviesan diariamente a las familias.

“La gente común lo que está esperando es que se resuelvan los problemas de la microeconomía”, sostuvo.

Y condensó su planteo en una frase bastante más difícil de esconder detrás de cualquier discurso electoral: “La dirigencia política está viendo cómo llega a las elecciones, y la gente está esperando ver cómo llega a fin de mes”.

Para Sáenz, ese contraste debería obligar a reordenar prioridades. Consideró que discusiones como las PASO, los acuerdos electorales o las estrategias partidarias están lejos de ocupar el centro de las preocupaciones ciudadanas.

Porque mientras la política calcula candidaturas, porcentajes y posibles alianzas, del otro lado aparecen cuestiones bastante menos sofisticadas: cuánto cuesta llenar el changuito, pagar los servicios, mantener un alquiler o llegar con el sueldo hasta el próximo cobro.

Equilibrio fiscal, pero también social

Sáenz no cuestionó la necesidad de mantener las cuentas públicas ordenadas. Su planteo apuntó a qué ocurre cuando el equilibrio fiscal se transforma en la única medida del éxito económico.

El gobernador pidió encontrar un punto que permita sostener la responsabilidad fiscal sin perder de vista sus consecuencias sociales.

También aseguró que no existe un interés generalizado en que al Gobierno nacional le vaya mal y diferenció esa posición de los sectores opositores cuyo objetivo, según consideró, es recuperar el poder.

Pero inmediatamente volvió sobre la misma cuestión: para el ciudadano común, el debate central no pasa por quién consigue acomodarse mejor para la próxima elección, sino por si las decisiones económicas terminan mejorando su vida concreta.

Un reclamo del Norte como telón de fondo

Las declaraciones fueron realizadas en el contexto de las gestiones que Sáenz y otros gobernadores del Norte vienen desarrollando ante Nación.

Los mandatarios de Salta, Catamarca, Jujuy, Corrientes y Chaco mantuvieron conversaciones con el jefe de Gabinete y el ministro de Economía para avanzar en un esquema de tarifas energéticas diferenciadas para las zonas cálidas y muy cálidas.

Se trata de un reclamo histórico de las provincias norteñas, que buscan que las características climáticas de la región sean consideradas dentro del sistema nacional de subsidios energéticos.

Y allí la discusión sobre el “equilibrio social” deja de ser una formulación filosófica para tocar algo bastante concreto: la factura que llega todos los meses a una casa.

Dos agendas que empiezan a chocar

Argentina volverá inevitablemente a discutir candidaturas, alianzas, internas y sistemas electorales. La política tiene esa extraordinaria capacidad para empezar una campaña antes de haber terminado de explicar la anterior.

Pero el planteo de Sáenz apunta hacia una tensión que probablemente atraviese todo el camino hacia 2027: la distancia entre la agenda electoral y la economía doméstica.

El equilibrio fiscal puede ordenar las cuentas de un país. La pregunta que introduce el gobernador salteño es qué sucede cuando ese orden tarda demasiado en sentirse en los hogares.

Porque finalmente habrá PASO o no habrá PASO, habrá alianzas nuevas y candidatos intentando convencer al electorado.

Pero antes de llegar a las urnas, millones de argentinos todavía tienen que llegar a fin de mes.