La nueva Carta Orgánica Municipal entró formalmente en vigencia y las autoridades juraron bajo el flamante marco institucional. Después del proceso constituyente, llegó la hora menos épica pero bastante más importante: que lo escrito empiece a funcionar.

Orán tiene desde ahora nuevas reglas para organizar su vida institucional.

El intendente Baltasar Lara Gros y la presidenta del Concejo Deliberante, Adriana Bañagasta, encabezaron este jueves la ceremonia de jura de la nueva Carta Orgánica Municipal y tomaron juramento a funcionarios del Ejecutivo y concejales.

El acto se realizó en la Casa del Bicentenario y marcó la entrada en vigencia del nuevo marco normativo de la ciudad.

Dicho sin tanta alfombra roja institucional: Orán actualizó el manual con el que pretende gobernarse.

De escribirla a tener que cumplirla

La nueva Carta es resultado del proceso llevado adelante por la Convención Constituyente y redefine las bases institucionales del municipio.

Entre sus principios aparecen conceptos que suelen llevarse estupendamente con los discursos y algo peor con la vida cotidiana: transparencia, acceso a la información pública, rendición de cuentas y participación ciudadana.

Y ahí estará buena parte de lo interesante.

Porque aprobar una Carta Orgánica es importante. Tener una ceremonia, jurar y repartir ejemplares también forma parte de la institucionalidad. Pero el verdadero examen empieza después, cuando un vecino pide información, cuando hay que explicar qué se hizo con los recursos públicos o cuando la participación ciudadana deja de ser un lindo sustantivo para convertirse en una obligación.

Una Carta para el Orán que viene

El nuevo texto también incorpora principios relacionados con la protección de niñas, niños y adolescentes, adultos mayores, personas con discapacidad y sectores vulnerables.

Además, incluye educación, cultura, deporte, innovación, ciencia y tecnología, ambiente, bienestar animal, producción, trabajo local y planificación urbana.

Su Preámbulo, por su parte, recupera la identidad histórica, cultural y productiva de Orán y plantea como horizonte conceptos como libertad, progreso, justicia, autonomía y una democracia participativa, pluralista, moderna y digital.

Ambicioso no le falta.

Ahora viene la parte interesante

De la ceremonia participaron autoridades judiciales, exconvencionales constituyentes, presidentes barriales, autoridades comunales de los cerros, invitados y vecinos. Al finalizar, las autoridades recibieron ejemplares de la nueva Carta Orgánica.

La foto institucional quedará para el archivo.

Desde ahora empieza algo bastante más difícil de fotografiar: comprobar cuánto de todo lo escrito consigue atravesar el papel y convertirse en funcionamiento real del Estado municipal.

Porque una Carta Orgánica puede prometer transparencia, participación, modernización y mejores instituciones.

Después hay que cumplirla.

Y esa, finalmente, será la parte verdaderamente histórica.