La senadora nacional Flavia Royón defendió la media sanción del nuevo régimen y aseguró que el cambio puede abrir oportunidades para ampliar la producción de biotanol de caña e impulsar una planta de biotanol de maíz en la provincia. También señaló que una mayor competencia podría reducir costos.

La senadora nacional por Salta Flavia Royón destacó las oportunidades que, según su análisis, podría generar para la provincia el nuevo proyecto de ley de biocombustibles que obtuvo media sanción.

Durante una entrevista con DATASA, la exsecretaria de Energía explicó que la iniciativa no solamente modifica los cortes obligatorios, sino que propone un cambio en el funcionamiento del mercado.

Actualmente, señaló, el Estado determina qué empresas producen, cuánto producen y a qué precio. Con el nuevo esquema, el precio surgiría de la competencia entre las empresas, aunque con un límite relacionado con el precio de importación.

“Las empresas van a tener que competir entre sí”, explicó.

Cupos diferenciados hasta 2036

Royón detalló que la competencia continuará organizada mediante diferentes segmentos: habrá cupos para biotanol de maíz, biotanol de caña y para las distintas categorías de productores de biodiésel.

La senadora reconoció que el cambio generó resistencias porque existen compañías que se desarrollaron bajo el régimen vigente y que podrían enfrentar condiciones diferentes al competir con productores ubicados en zonas con ventajas logísticas o de acceso a materias primas.

Según explicó, el acuerdo alcanzado busca mantener los cupos hasta 2036 para preservar la participación de empresas radicadas en distintas provincias.

Para Royón, se trata de una transición desde un esquema inicialmente más protegido hacia otro con mayor competencia.

¿Puede bajar el precio del combustible?

Consultada directamente sobre el impacto que podría tener el nuevo régimen sobre los precios, Royón consideró que una mayor competencia debería presionar hacia abajo el costo del componente de biocombustibles.

El biotanol se mezcla con las naftas, mientras que el biodiésel forma parte del gasoil. Por esa razón, sostuvo que sus costos repercuten también sobre el transporte y la logística.

“Al ir a una lógica de mercado, que las empresas tengan que competir entre ellas con determinadas reglas, lo que se espera es que el precio baje”.

Royón aclaró además que el Estado no determina actualmente el precio final de los combustibles y señaló que YPF, por su participación en el mercado, termina funcionando como un actor que condiciona los valores establecidos por sus competidores.

La oportunidad para Salta

El punto que Royón destacó especialmente fue el impacto potencial para la provincia.

Salta ya cuenta con producción de biotanol a partir de caña de azúcar. La senadora considera que el nuevo marco podría favorecer nuevas inversiones para ampliar esa producción y, al mismo tiempo, abrir la posibilidad de desarrollar biotanol a partir del maíz.

“Espero que con esta ley tengamos una nueva inversión”.

Para Royón, esa posibilidad constituye uno de los aspectos centrales de la reforma.

“La novedad aún mejor para el Norte y para Salta en particular es que una nueva ley va a permitir nuevas inversiones para producir más biotanol a partir de caña y nuevas inversiones para empezar a pensar en una planta de biotanol de maíz”, afirmó.

Y sintetizó el objetivo desde una perspectiva provincial: “Eso para mí es lo más importante: que tengamos más oportunidades de trabajo y que haya más inversión”.