El concejal Gonzalo Nieva fundamentó su posición durante el tratamiento del pedido para convocar a la Comisión de Disciplina y Juicio Político por la conducta de José García. Reconoció la legitimidad del planteo de La Libertad Avanza, pero sostuvo que las actuaciones no permitieron acreditar una conducta contraria a los principios y valores del cuerpo deliberativo.

El concejal Gonzalo Nieva defendió el procedimiento institucional llevado adelante para analizar la conducta de su par José García y sostuvo que, luego de las actuaciones realizadas, no se logró demostrar de manera contundente la existencia de un agravio contra los principios y valores del Concejo Deliberante.

La discusión se produjo durante el tratamiento de la solicitud de convocatoria a la Comisión de Disciplina y Juicio Político, impulsada para analizar la actuación de García a partir del daño denunciado contra la sede de La Libertad Avanza.

Nieva consideró que el pedido realizado por el bloque libertario resultaba acorde frente a lo sucedido y defendió su derecho a recurrir a los mecanismos institucionales disponibles.

“Como toda medida, uno tiene que guardar y cuidar o defender, llegado el caso, hacer valer los derechos que son propios”, expresó.

La libertad de expresión, dentro del análisis

Uno de los argumentos centrales de Nieva estuvo relacionado con los límites y alcances de la libertad de expresión.

El edil sostuvo que este derecho constituye uno de los pilares del sistema democrático y que debía formar parte necesariamente del análisis efectuado sobre la conducta de García.

“La libertad de expresión me parece que da un amparo en el cual faculta a todos los ciudadanos” a ejercer ese derecho, señaló.

Para Nieva, las expresiones pueden generar adhesiones o rechazos y cada persona puede manifestarse con estilos diferentes, pero esa valoración política no puede confundirse automáticamente con una falta institucional.

“No se logró demostrar de manera contundente”

Nieva también delimitó cuál considera que debe ser la función de la Comisión de Disciplina y Juicio Político.

“Nuestra función dentro de la Comisión de Juicio Político y Disciplina es justamente mantener indemne lo que son los principios y valores que sostiene este honorable cuerpo deliberante”, afirmó.

A partir de las actuaciones y exposiciones realizadas durante el proceso, sostuvo que no surgieron elementos suficientes para acreditar que García hubiera vulnerado directamente esos principios.

Ese punto terminó siendo determinante para fundamentar su posición.

Política por un lado, procedimiento por otro

Nieva planteó además una diferenciación entre las disputas políticas que pueden existir dentro del Concejo y las condiciones institucionales necesarias para avanzar contra uno de sus integrantes.

“Una cosa son las consideraciones, apreciaciones políticas que cada concejal puede tener y otra muy diferente es si se quieren mancillar los procedimientos establecidos propiamente de nuestra Carta Orgánica”, manifestó.

Finalmente, sostuvo que “no se ha logrado demostrar de manera contundente algún tipo de agravio que ofenda o agravie de manera directa” los principios y valores del cuerpo deliberativo.

La posición de Nieva introduce así un punto central en una discusión inevitablemente atravesada por la política: la evaluación sobre García, según argumentó, debía resolverse a partir de lo efectivamente acreditado durante el procedimiento y no únicamente desde las diferencias o interpretaciones políticas entre los bloques.