La médica María Elena Crespo, especialista y Maestra Argentina de la Reumatología, visitó Dr. Live y derribó varios mitos sobre artritis, artrosis, osteoporosis, lupus y fibromialgia. En diálogo con Julieta Wendischansky y Alfredo Ginestar Avelín, remarcó la importancia del diagnóstico temprano y advirtió que las enfermedades reumáticas también pueden afectar a jóvenes y niños.
Pensar que la reumatología es una especialidad reservada para las personas mayores es uno de los errores más frecuentes. Las enfermedades reumáticas pueden aparecer prácticamente en cualquier etapa de la vida, y reconocer los primeros síntomas puede resultar determinante para iniciar un tratamiento a tiempo.
Ese fue uno de los principales mensajes que dejó la doctora María Elena Crespo durante su participación en Dr. Live, el espacio de divulgación científica conducido por Julieta Wendischansky y Alfredo Ginestar Avelín, que se emite los lunes a las 13.
Especialista en reumatología, Crespo recibió hace dos años el reconocimiento de Maestra Argentina de la Reumatología, distinción que, según explicó, valoró su trayectoria docente y su participación en la formación de numerosos especialistas salteños.
Fue docente y jefa del servicio de Reumatología del Hospital Señor del Milagro y dedicó buena parte de su carrera a formar profesionales en la especialidad.
¿Artritis y artrosis son lo mismo?
Una de las primeras cuestiones abordadas fue una confusión bastante instalada entre los pacientes: artritis y artrosis no son sinónimos.
Crespo explicó que la artritis implica un proceso inflamatorio de las articulaciones, mientras que la artrosis se relaciona principalmente con el desgaste articular y suele hacerse más frecuente con el paso de los años.
La especialista sostuvo además que factores como el sobrepeso, la actividad física y las condiciones particulares de cada paciente pueden influir sobre la artrosis.
Otro mito cayó rápidamente: hacerse sonar los dedos no provoca por sí mismo artritis ni artrosis, según explicó durante el programa.
Enfermedades reumáticas también en jóvenes y niños
Para Crespo, uno de los principales prejuicios que todavía rodean a la especialidad es asociarla exclusivamente con la vejez.
“Cualquier persona desde el año hasta los 90 años puede padecer una enfermedad reumática”, explicó.
La médica recordó incluso haber atendido a un paciente de apenas un año que necesitó tratamiento en una rodilla.
Además, señaló que muchas enfermedades reumatológicas pueden presentarse en personas de entre 20 y 45 años e incluso durante la infancia.
Y tampoco afectan necesariamente solo huesos y articulaciones.
Crespo explicó que algunas enfermedades reumáticas pueden involucrar piel, ojos, corazón, pulmones, riñones o sistema nervioso, razón por la cual muchas veces el diagnóstico requiere la intervención coordinada de diferentes especialistas.
¿Cuándo un dolor debería preocuparnos?
No todo dolor después de hacer ejercicio o levantar peso requiere una consulta reumatológica. El problema aparece cuando el malestar persiste sin una causa mecánica evidente o comienza acompañado por inflamación y rigidez.
La especialista recomendó prestar atención especialmente a situaciones en las que las articulaciones permanecen hinchadas, cuesta cerrar las manos o existe una rigidez prolongada al levantarse por la mañana.
Uno de los conceptos centrales de la entrevista fue la denominada “ventana de oportunidad”.
Se trata del período inicial en el cual identificar correctamente una enfermedad e iniciar el tratamiento puede modificar significativamente su evolución.
“Ya no queremos ver pacientes en silla de ruedas ni pacientes con deformidades en las manos”, señaló Crespo al destacar los avances alcanzados mediante los diagnósticos precoces.
Un análisis positivo no significa automáticamente una enfermedad
Otro tema que suele provocar preocupación aparece cuando un estudio de laboratorio informa un ANA o FAN positivo.
Crespo explicó que ese resultado no determina por sí solo la existencia de una enfermedad reumatológica.
Los especialistas evalúan además el título, el patrón del anticuerpo, los síntomas y otros datos clínicos. Según explicó, estos anticuerpos también pueden aparecer en determinados contextos infecciosos u otras patologías.
La recomendación, entonces, vuelve al mismo lugar: un resultado aislado debe interpretarse junto a un profesional y dentro del cuadro completo del paciente.
Porque diagnosticar enfermedades por una fila resaltada en un laboratorio es una tradición humana bastante extendida, pero los cuerpos han tenido la descortesía de ser algo más complejos.
Lupus: mucho más que dolor articular
Durante Dr. Live, la especialista también explicó las características generales del lupus.
Crespo lo describió dentro de las enfermedades del colágeno y remarcó que sus manifestaciones pueden aparecer en distintos órganos.
Los pacientes incluso pueden llegar al reumatólogo derivados por oftalmólogos, dermatólogos, cardiólogos o nefrólogos, dependiendo de los síntomas iniciales.
En los cuadros de mayor severidad, explicó, puede existir compromiso del corazón, pulmón, riñón o sistema nervioso.
Por eso volvió a poner el foco en una mirada integral del paciente y en el trabajo interdisciplinario.
Fibromialgia y un diagnóstico complejo
Otro de los grandes temas abordados fue la fibromialgia, una enfermedad caracterizada, según explicó Crespo, por dolor generalizado y que puede presentarse junto con alteraciones del sueño, cefaleas y otras manifestaciones.
La especialista explicó que uno de los problemas es que los estudios de laboratorio pueden resultar normales, por lo que la evaluación clínica adquiere especial importancia.
Muchos pacientes, indicó, atraviesan previamente diferentes consultas y estudios antes de llegar al diagnóstico.
Corticoides: útiles, pero no para automedicarse
Crespo también fue categórica respecto de los corticoides.
Son medicamentos utilizados en determinadas enfermedades reumáticas y pueden resultar necesarios incluso en dosis importantes frente a cuadros graves. Pero su utilización debe estar indicada y supervisada por un médico.
“No es bueno que el corticoide sea usado como si fuese una aspirineta”, resumió.
La especialista advirtió que su utilización prolongada o incorrecta puede producir efectos adversos, entre ellos pérdida de densidad ósea.
También remarcó que no deben suspenderse abruptamente por decisión del propio paciente, ya que en determinados tratamientos la dosis debe reducirse progresivamente bajo control profesional.
Nuevos tratamientos y agentes biológicos
La medicina incorporó además nuevas herramientas para enfermedades como la artritis reumatoidea.
Crespo explicó que los llamados agentes biológicos pueden utilizarse cuando otros tratamientos no alcanzan los resultados esperados.
Sin embargo, aclaró que no existe un único medicamento adecuado para todos los pacientes.
Antes de indicar este tipo de tratamientos deben evaluarse antecedentes, otras enfermedades y diferentes estudios para determinar cuál resulta apropiado para cada caso.
Alimentación, actividad física y calidad de vida
Junto con los medicamentos, la especialista destacó la importancia de los hábitos cotidianos.
Mencionó como referencia una alimentación cercana a la dieta mediterránea, con frutas, verduras, pescado, fuentes de omega 3 y una adecuada hidratación.
También defendió el ejercicio adaptado a las posibilidades de cada paciente.
Incluso quienes presentan dificultades importantes de movilidad pueden realizar actividades supervisadas, como ejercicios en piscinas climatizadas y tratamientos acompañados por profesionales.
El objetivo, explicó, es conservar el movimiento y favorecer una mejor calidad de vida.
María Elena Crespo: formar especialistas y seguir cumpliendo sueños
El tramo final de Dr. Live permitió conocer a la especialista fuera del consultorio.
Crespo recordó que inicialmente quería continuar dedicada a la medicina familiar y que llegó a la reumatología casi por circunstancias inesperadas. Con los años terminó convirtiéndose en una de las profesionales que participó en la formación de varias generaciones de reumatólogos en Salta.
Hoy mira ese recorrido con satisfacción.
“Veo cumplidos todos mis sueños y la verdad que soy una mujer feliz”, expresó.
También dejó una reflexión que atravesó la medicina y terminó hablando de algo bastante más universal: insistir incluso cuando un objetivo parece lejano.
“No importa el tiempo que lleve”, sostuvo.
Una frase apropiada para cerrar una entrevista en la que el mensaje médico fue, en esencia, bastante parecido: ante síntomas persistentes, no dejar pasar el tiempo y consultar.


