Pedro Arias aseguró que el elevado costo del transporte castiga al cereal salteño, pero esa misma desventaja podría favorecer su industrialización dentro de la provincia.

Una desventaja histórica podría convertirse en oportunidad. La enorme distancia que separa los campos salteños de los puertos reduce el valor que recibe el productor por su maíz. Pero si ese grano se transforma antes de viajar, la ecuación cambia.

El presidente de Prograno, Pedro Antonio Arias, planteó en La Máquina de Vapor, por DATASA, que el nuevo escenario para los biocombustibles podría abrirle a Salta la posibilidad de desarrollar una industria de bioetanol producido a partir de maíz.

“Tenemos el maíz más barato de Argentina”, afirmó.

El flete que castiga a Salta

La explicación tiene poco de misteriosa y mucho de geografía.

Arias ejemplificó que si un determinado precio del maíz fuera de 200 y transportar la producción salteña costara 80, el productor recibiría 120. En una región mucho más cercana a los puertos, con un costo logístico de 20, recibiría 180.

Esa diferencia que perjudica al productor cuando vende el grano podría convertirse en una ventaja para una industria instalada cerca de los campos salteños.

En lugar de transportar maíz durante unos 1.700 kilómetros, la provincia podría transformarlo y transportar un producto de mayor valor agregado.

Un clúster como el de Córdoba

Arias fue más allá y planteó que Salta podría desarrollar un clúster de maíz similar al existente en Córdoba.

La producción de bioetanol genera además un subproducto denominado burlanda, utilizado para alimentación animal.

Según explicó el dirigente, aproximadamente una parte importante del maíz procesado queda disponible como burlanda mientras otra se transforma en bioetanol.

Eso permitiría articular dos actividades: energía y ganadería.

El residuo de una industria pasa a convertirse en insumo de otra. Menos maíz recorriendo el país en camiones y mayor transformación en el lugar donde se produce.

Industrializar antes de transportar

Para Arias, el cambio en el régimen de biocombustibles puede generar condiciones para nuevas inversiones tanto en producción derivada de la caña de azúcar como del maíz.

Su planteo introduce además una discusión bastante más profunda para Salta.

Durante décadas, una de las grandes desventajas competitivas del norte fue producir lejos de los principales centros industriales y puertos argentinos. La alternativa sería dejar de intentar transportar solamente materia prima y comenzar a industrializar una mayor proporción de esa producción dentro de la provincia.

En otras palabras, si mover el grano cuesta demasiado, quizás sea hora de mover otra cosa.