La Dra. Mariana Garzón, jefa de Clínica del Adulto Mayor del Hospital Señor del Milagro, advirtió sobre las distintas formas de abuso que sufren las personas mayores y convocó a una jornada de concientización para prevenir una problemática que muchas veces permanece oculta.
El maltrato hacia los adultos mayores es una realidad que suele pasar desapercibida. Ocurre en silencio, muchas veces dentro del propio hogar y en ámbitos de confianza. Sin embargo, sus consecuencias pueden ser profundas y afectar la salud física, emocional y económica de quienes lo padecen.
En el marco del Día Internacional de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, la Dra. Mariana Garzón, jefa de Clínica del Adulto Mayor del Hospital Señor del Milagro, explicó la importancia de visibilizar esta problemática y promover acciones de prevención.
«Todos los años tratamos de hacer actividades para hacer visible lo invisible», señaló la especialista durante una entrevista en Mesa Chica.
Las distintas formas de maltrato
Garzón explicó que el abuso hacia las personas mayores no se limita a las agresiones físicas.
Existen formas directas de violencia, como el maltrato físico, psicológico, emocional o sexual. También hay situaciones vinculadas al abandono, el aislamiento y la manipulación económica por parte de familiares o personas cercanas.
A estas formas se suman otras menos visibles, como el maltrato institucional, relacionado con las dificultades de acceso a la salud o la falta de políticas específicas para este sector de la población.
Además, la médica destacó la existencia de una dimensión cultural que contribuye a naturalizar estas conductas.
«Hay muchas prácticas que están naturalizadas y por eso cuesta identificarlas como situaciones de violencia», explicó.
Cuando el agresor está dentro del círculo de confianza
Uno de los aspectos más complejos de esta problemática es que suele producirse dentro de entornos familiares.
Según Garzón, muchas personas mayores evitan denunciar por miedo a las consecuencias o por dependencia emocional y económica respecto de quienes ejercen la violencia.
«La persona mayor muchas veces trata de esconder lo que le pasa porque sabe que puede haber consecuencias», señaló.
La especialista remarcó que en numerosas ocasiones son familiares, vecinos, amigos o incluso profesionales de la salud quienes detectan las primeras señales de alerta.
Cómo actuar ante una sospecha
Desde el Hospital Señor del Milagro recomiendan no ignorar los indicios de posible maltrato.
Ante una sospecha, es importante reunir información que pueda servir como prueba, como fotografías, registros o testimonios, y realizar la consulta correspondiente ante organismos competentes.
Entre los canales disponibles se encuentran el 911, la línea 148, las fiscalías, las asesorías judiciales y los equipos de asistencia social.
«Hay herramientas para intervenir y acompañar estas situaciones. Lo importante es no mirar para otro lado», sostuvo Garzón.
Una jornada para concientizar y prevenir
Con el objetivo de sensibilizar a la comunidad y promover acciones preventivas, el Hospital Señor del Milagro realizará una jornada especial este viernes de 9 a 12.
La actividad contará con la participación de profesionales de distintas áreas, estudiantes de la Universidad Católica de Salta, representantes de organismos vinculados a los adultos mayores y personal de enfermería.
Durante la jornada habrá actividades recreativas, asesoramiento, controles de vacunación y actualización de carnets sanitarios.
La propuesta busca generar espacios de reflexión sobre el respeto, el cuidado y los derechos de las personas mayores.
Escuchar, acompañar y respetar
Para la Dra. Garzón, la clave está en desarrollar empatía y revisar conductas que muchas veces se encuentran normalizadas dentro de las familias.
«Hay que escuchar, observar, ponerse en el lugar del otro y preguntarse si ciertas situaciones están bien o no», afirmó.
La especialista recordó que el envejecimiento saludable no depende solamente de la atención médica, sino también del respeto, la paciencia y el acompañamiento cotidiano.
«Tenemos que aprender a ver lo que muchas veces no queremos ver. La prevención empieza cuando dejamos de naturalizar el maltrato», concluyó.


