La celebración no quedó concentrada en un solo lugar. Durante el fin de semana largo, los festejos recorrieron La Silleta, Campo Quijano y Villa del Sol con espectáculos, juegos, chocolatada, regalos y actividades gratuitas para los más chicos.

El Día del Niño se vivió a lo grande en Campo Quijano. Durante tres jornadas, distintos puntos del municipio se transformaron en espacios de encuentro para cientos de chicos y sus familias, en una celebración que buscó llevar la propuesta más allá del centro y acercarla también a diferentes sectores de La Silleta.

La primera parada fue el sábado 15 de agosto en la Plaza 8 de Diciembre de La Silleta, donde las familias comenzaron a llegar desde la tarde para participar de los juegos, espectáculos y actividades organizadas especialmente para los niños. El festejo tuvo una importante convocatoria y convirtió a la plaza en el punto de encuentro de chicos de distintos barrios.

La celebración continuó el domingo 16 en el Patio Gastronómico de Campo Quijano y tuvo su cierre este lunes 17 en Plaza Inti, en Villa del Sol. De esta manera, la propuesta recorrió tres puntos del municipio en tres días consecutivos, en lugar de concentrar todas las actividades en una única jornada.

Uno de los protagonistas de los festejos fue Carlitos Melián, cuyo espectáculo formó parte de la programación preparada para las infancias. A la propuesta artística se sumaron juegos, chocolatada, regalos y distintas sorpresas, todas con acceso gratuito.

Un festejo que salió a buscar a los chicos

Más allá del espectáculo, hubo una decisión que marcó esta edición: descentralizar el Día del Niño. La elección de La Silleta, Campo Quijano y Villa del Sol permitió que la celebración se acercara a familias de distintos puntos del municipio y no obligara a todos a trasladarse hacia un único lugar.

La apuesta también recuperó algo bastante elemental, aunque a veces los adultos consigamos complicarlo admirablemente: que una celebración destinada a los chicos tenga como protagonistas a los chicos. Juegos, música, chocolate, regalos y una plaza llena pueden parecer cosas sencillas, pero para muchos niños terminan convirtiéndose en el recuerdo de una tarde especial.

La propuesta fue impulsada por la Municipalidad de Campo Quijano, encabezada por el intendente Lino Yonar, con la intención de generar espacios gratuitos de recreación y encuentro para las familias.

Durante tres días cambiaron los escenarios, pero se repitió prácticamente la misma postal: familias reunidas, chicos jugando y espacios públicos ocupados para celebrar.

Porque detrás de cualquier despliegue, escenario o espectáculo, el Día del Niño finalmente se mide de una manera bastante menos complicada: por la cantidad de sonrisas que consigue dejar cuando termina la fiesta.