El periodista y consultor en comunicación analizó la situación del Partido Justicialista a nivel nacional y provincial. Consideró que el movimiento atraviesa una crisis de representación, pero sostuvo que todavía tiene una oportunidad si logra recuperar sus bases históricas, adaptarse a los nuevos tiempos y volver a conectar con las demandas sociales.

El periodista y especialista en comunicación Diego Comba aseguró que el peronismo enfrenta uno de los momentos más complejos de su historia reciente y advirtió que el principal desafío no pasa únicamente por resolver sus internas, sino por reconstruir un proyecto político capaz de volver a representar a los trabajadores y responder a las nuevas demandas de la sociedad.

Durante una entrevista con La Máquina de Vapor, Comba analizó la situación del Partido Justicialista tanto a nivel nacional como en Salta, en un contexto marcado por la intervención partidaria y el reacomodamiento político de cara a los próximos procesos electorales.

«El peronismo perdió capacidad de representación»

Para Comba, la llegada de Javier Milei a la Presidencia no puede explicarse únicamente por los errores del peronismo, aunque consideró que las divisiones internas fueron uno de los factores que facilitaron ese escenario.

A su entender, el movimiento no logró interpretar el descontento social mientras ejercía el gobierno y quedó atrapado en disputas de poder que terminaron alejándolo de una parte importante de la ciudadanía.

«No es responsabilidad exclusiva del peronismo, pero claramente tiene una parte de responsabilidad en la situación actual», sostuvo.

Recuperar las bases antes que reinventarse

Consultado sobre cuál debería ser el camino para reconstruir el espacio, Comba planteó que el peronismo no necesita abandonar su identidad, sino actualizarla.

En ese sentido, sostuvo que debe volver a poner en el centro de la discusión temas vinculados al empleo, el salario, los derechos laborales y las nuevas formas de trabajo surgidas a partir de las plataformas digitales y el avance de la inteligencia artificial.

«El peronismo tiene que volver a sus bases y explicar cómo piensa mejorar la vida de quienes hoy trabajan y, aun así, no llegan a fin de mes», afirmó.

El periodista también advirtió sobre el crecimiento del fenómeno del «trabajador pobre», al señalar que muchas personas necesitan dos o más actividades para sostener sus ingresos, situación que, según su análisis, termina naturalizando la precarización laboral.

La política debe volver a la calle

Otro de los ejes centrales de su análisis fue la pérdida del trabajo territorial.

Si bien reconoció la importancia que hoy tienen las redes sociales en la construcción política, sostuvo que ningún espacio puede reemplazar el contacto directo con la ciudadanía.

«El peronismo perdió territorio y perdió la capacidad de hablarle cara a cara a la gente», señaló.

En ese sentido, consideró que los dirigentes deben recuperar la presencia en los barrios, escuchar las demandas concretas y dejar de construir su agenda únicamente desde el debate digital.

Formación política antes que recambio por edad

Respecto al debate sobre las nuevas generaciones dentro del Partido Justicialista, Comba rechazó la idea de que el recambio deba producirse únicamente por una cuestión etaria.

Según explicó, la renovación debe estar vinculada a la preparación, la formación y la capacidad de aportar nuevas ideas sin dejar de aprovechar la experiencia de quienes llevan años en la actividad política.

«No alcanza con ser joven para ocupar un lugar. Lo importante es qué ideas se aportan y cómo se combinan con la experiencia de quienes vienen trabajando hace tiempo», sostuvo.

Pensar el futuro sin perder la identidad

Finalmente, Comba consideró que el desafío del peronismo en los próximos años será acompañar los cambios tecnológicos y económicos sin abandonar sus principios históricos.

Para ello, planteó la necesidad de formar dirigentes capaces de interpretar fenómenos como la inteligencia artificial, las nuevas formas de empleo y las transformaciones del mercado laboral, sin perder de vista el trabajo territorial y la cercanía con la comunidad.

«Jamás tiene que abandonar la calle. La política necesita volver a hablar con la gente y entender cuáles son sus verdaderos problemas», concluyó.