El meteorólogo Edgardo Escobar advirtió que el fenómeno de El Niño favorecerá temperaturas superiores a los valores habituales y nuevos episodios de viento Zonda. También anticipó un marcado descenso térmico desde el domingo.
El Niño cambiará el clima de los próximos meses
Los fenómenos meteorológicos extremos registrados en distintas provincias volvieron a encender las alarmas sobre el comportamiento del clima. Inundaciones, nevadas intensas, incendios, fuertes vientos y temperaturas inusuales forman parte de un escenario que genera preocupación, aunque no implique que la humanidad deba comenzar a construir un arca cada vez que abre la aplicación del tiempo.
En diálogo con DATASA, el meteorólogo Edgardo Escobar explicó que el fenómeno de El Niño comenzó a intensificarse luego de una breve etapa neutral y que sus efectos ya pueden observarse en diferentes regiones del país.
Según detalló, durante mayo y junio la ciudad de Salta registró precipitaciones por encima de los valores normales y temperaturas inferiores a los promedios históricos. Sin embargo, las condiciones comenzaron a modificarse durante julio.
La temperatura aumentó, las lluvias disminuyeron y la región ingresó en una etapa más seca, acompañada por episodios de viento Zonda.
Temperaturas más altas durante agosto, septiembre y octubre
Escobar anticipó que las temperaturas podrían mantenerse por encima de los valores medios durante agosto, septiembre y octubre.
En cuanto a las precipitaciones, indicó que se esperan registros normales o levemente inferiores a los habituales. Para agosto, el promedio histórico en la ciudad de Salta ronda entre los 2,5 y los 3 milímetros.
El especialista aclaró que esta tendencia general no impide el ingreso ocasional de sistemas frontales capaces de provocar lluvias o descensos bruscos de temperatura.
De hecho, anticipó que después de varios días agradables se producirá un cambio importante en las condiciones meteorológicas.
El invierno regresará desde el domingo
El meteorólogo explicó que las temperaturas alcanzarán uno de sus puntos más altos durante el jueves. El viernes descenderán levemente y el sábado volverán a subir.
A partir del domingo comenzará un marcado descenso de las máximas y mínimas, que se extendería durante varios días.
Para el lunes podrían registrarse temperaturas mínimas cercanas a los cero grados y no se descartan heladas matinales.
También recomendó prestar especial atención a los vientos provenientes del oeste, principalmente en la Cordillera, la Puna y los Valles Calchaquíes, con la posibilidad de que parte de esas condiciones alcancen la ciudad de Salta.
El viento Zonda podría repetirse
Escobar sostuvo que los episodios de viento Zonda pueden continuar durante los próximos meses.
Este fenómeno se registra estadísticamente entre mayo y finales de septiembre, aunque su frecuencia puede aumentar bajo condiciones asociadas a El Niño.
Los recientes eventos de Zonda generaron incendios, caída de árboles, daños materiales y complicaciones en distintos puntos de Salta. Por ese motivo, el meteorólogo señaló que será necesario mantenerse atento a los avisos y pronósticos oficiales.
El viento seco, las temperaturas elevadas y la baja humedad también incrementan considerablemente el riesgo de incendios.
Por qué se producen tornados y tormentas severas
Durante la entrevista, Escobar también analizó los fenómenos registrados en provincias como Santa Fe, Buenos Aires y Catamarca.
Explicó que el encuentro entre una masa de aire cálido y otra de aire frío puede generar una fuerte inestabilidad atmosférica, especialmente cuando existe una elevada cantidad de humedad.
En esas condiciones se desarrollan nubes cumulonimbus, estructuras de gran crecimiento vertical capaces de producir tormentas intensas, granizo, ráfagas violentas y, eventualmente, tornados.
Sin embargo, aclaró que no todos los episodios de viento destructivo deben clasificarse como tornados. Algunas tormentas generan los denominados reventones descendentes, ráfagas que caen desde la nube y pueden provocar daños similares.
Santa Fe y Buenos Aires forman parte de una zona del país donde este tipo de tormentas severas aparece con mayor frecuencia.
El cambio climático ya modifica los extremos
Escobar reconoció que durante años sostuvo con mayor énfasis la idea de que las variaciones del clima respondían principalmente a ciclos naturales.
Sin embargo, señaló que los registros recientes muestran cambios que no pueden explicarse únicamente por esos ciclos.
Según expresó, el aumento de la temperatura está ocurriendo a una velocidad mayor a la esperada en un proceso exclusivamente natural.
En Salta, los registros meteorológicos de las últimas cuatro décadas no muestran todavía una transformación drástica en la temperatura media anual, ubicada alrededor de los 16,8 grados. No obstante, el especialista afirmó haber observado incrementos de algunas décimas y alteraciones en la distribución mensual de las precipitaciones.
El resultado podría ser una mayor frecuencia o intensidad de fenómenos extremos: sequías prolongadas, tormentas severas, inundaciones y olas de calor.
La acción humana también influye
El meteorólogo diferenció los ciclos naturales de los cambios producidos por la actividad humana.
La utilización de combustibles fósiles, la emisión de dióxido de carbono, la deforestación y la quema de grandes superficies contribuyen al calentamiento global y pueden acelerar las variaciones climáticas.
Para Escobar, los eventos actuales combinan distintos factores: los ciclos naturales, El Niño y la influencia humana sobre la atmósfera.
“No es que el planeta ya no exista, pero hay muchos cambios y hay que tratar de salvarlo”, sintetizó.
La humedad puede volver mortal una ola de calor
Al referirse a las temperaturas extremas, Escobar explicó que el peligro no depende exclusivamente de los grados registrados.
En regiones secas, una temperatura de 45 o 48 grados puede resultar severa, pero la baja humedad permite que el organismo libere parte del calor mediante la transpiración.
En ambientes húmedos, en cambio, el cuerpo pierde capacidad para regular su temperatura.
Una jornada de 38 grados con niveles de humedad cercanos al 90% puede generar sensaciones térmicas superiores a los 50 grados. Ese tipo de combinación representa un riesgo especialmente elevado para niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.
Así que aquella frase repetida durante generaciones, “lo que mata es la humedad”, resultó ser menos chiste de sobremesa y más advertencia científica.


